Uruguay evacuó a diplomáticos de Teherán y ayuda a uruguayos varados por tensión entre Irán e Israel

La Cancillería de Uruguay retiró a su embajador y cónsul tras dos días de gestiones, en medio de un conflicto que también afectó a intendentes electos en Israel. El gobierno mantiene rutas de asistencia ante la crisis

La Cancillería uruguaya confirmó que su embajador en Teherán, Bernardo Roque Nicola Flaniguen, y el cónsul Alejandro Tomsich abandonaron la capital iraní este miércoles tras dos días de negociaciones. La medida responde al agravamiento del conflicto regional.

Previo a ello, autoridades diplomáticas habían evacuado a la única uruguaya residente en Teherán, como parte de un operativo urgente ante la escalada de violencia.

Al cierre de la jornada, los dos funcionarios ya se dirigían tierra adentro hacia la frontera, continuando después su viaje por vía aérea fuera de Irán, conforme a lo informado por el diario Búsqueda. Además, dos intendentes electos de Uruguay —Nicolás Olivera (Paysandú) y Carlos Albisu (Salto)— lograron salir de Medio Oriente sin asistencia oficial, tras participar en una capacitación en Israel.

El canciller Mario Lubetkin aclaró que la evacuación de esos inauguratarios fue gestionada por el gobierno israelí: salieron por tierra y no requirió intervención diplomática de Uruguay. No obstante, la Cancillería mantiene presencia activa para ayudar a ciudadanos uruguayos que aún se encuentran en Israel. Recibió solicitudes de asistencia y se encuentra en contacto con afectados.

El canciller de Uruguay, Mario Lubetkin. Foto: (EFE/ Sofía Torres)

“La situación es tremenda. Moverse por tierra es difícil y los vuelos no llegan”, explicó Lubetkin, quien destacó la coordinación con otros países regionales para fortalecer la respuesta conjunta.

Olivera y Albisu partieron desde Tel Aviv hacia Amán por carretera, un trayecto de aproximadamente nueve horas. Desde allí viajó a Estambul y posteriormente a San Pablo, con una escala imprevista en Buenos Aires debido a las condiciones climáticas.

El viaje posterior hacia Uruguay continuó por vía terrestre desde Argentina, en compañía de gobernadores de Paraguay y Guatemala, a quienes se sumaron delegaciones de Panamá y Brasil en evacuaciones similares.

Los intendentes habían esperado que se habilitarán vuelos desde Tel Aviv, pero los constantes ataques y cierres del espacio aéreo lo impidieron, obligándolos a recurrir a rutas terrestres.

La espera se hizo agónica”, afirmó Olivera, describiendo cómo se vieron forzados a refugiarse varias veces por los bombardeos, incluso durante actividades diarias. Uno de los misiles impactó a apenas 10 km de su ubicación.

A pesar de las circunstancias adversas, tanto diplomáticos como viajeros siguieron los protocolos de seguridad establecidos. La Cancillería garantiza rutas abiertas para quienes