Un nuevo misil lanzado desde Irán impactó en la madrugada del viernes en la ciudad de Beersheba, ubicada en el desierto del Néguev, al sur de Israel. El ataque dejó cinco personas con heridas leves y generó daños estructurales en un edificio de seis pisos.
Según el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA), los heridos presentaban contusiones, inhalación de humo y síntomas de ansiedad, producto de la explosión. Todos fueron atendidos en el lugar sin necesidad de hospitalización.
Este nuevo ataque ocurre apenas un día después de otro misil que alcanzó el Hospital Soroka, principal centro de salud del sur israelí, causando daños importantes en una de sus plantas y afectando a 72 personas, aunque sin víctimas fatales.
El Ejército israelí confirmó a las 5:48 (hora local) que una nueva oleada de misiles fue detectada desde territorio iraní, activando sus sistemas de defensa. Aunque la mayoría fueron interceptados, uno logró impactar en Beersheba.

Además del misil, las fuerzas israelíes interceptaron tres drones entre las 2:57 y las 3:13, dirigidos hacia el área del Mar Muerto. Otro vehículo aéreo no tripulado fue derribado en Haifa, ciudad clave por su relevancia industrial.
Estos eventos forman parte de una creciente escalada militar entre Israel e Irán, que inició hace una semana cuando Israel lanzó una serie de bombardeos sobre territorio iraní, justificando su ofensiva en los avances nucleares de Teherán y el desarrollo de misiles balísticos.
Desde entonces, Israel ha atacado infraestructuras militares y nucleares en Irán, incluyendo Natanz, Isfahán y Furdú. También se reportaron ataques contra figuras relevantes de la Guardia Revolucionaria y científicos vinculados al programa nuclear iraní.
Las consecuencias han sido letales. En Irán, el gobierno confirmó al menos 224 muertos, aunque la ONG Hrana, con sede en EE. UU., eleva la cifra a 639 fallecidos, incluyendo 263 civiles, lo que ha generado cuestionamientos internacionales por el alto costo humano. Por su parte, las autoridades israelíes reportan 24 muertos debido a los ataques iraníes, en su mayoría por impactos directos de misiles en zonas civiles o industriales.


