Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años, fue acusado oficialmente de asesinato y otros delitos vinculados al tiroteo ocurrido en Washington, D.C., que acabó con la vida de la especialista Sarah Beckstrom, de 20 años, e hirió de gravedad al sargento Andrew Wolfe, de 24 años, ambos miembros de la Guardia Nacional de West Virginia.
El acusado participó en su primera audiencia el martes 2 de diciembre mediante videoconferencia, ya que permanece internado en un hospital recuperándose de heridas de bala. La comparecencia lo mostró cubierto con una manta y postrado en una cama, mientras escuchaba los cargos a través de un intérprete de pashtu.
Durante la audiencia, se le informó sobre las acusaciones: asesinato en primer grado, dos cargos de asalto con intención de matar, tenencia ilegal de un arma de fuego y porte de arma durante la comisión de un crimen violento. Lakanwal, asistido por un defensor público, se declaró inocente de todos los señalamientos.
Según registros judiciales citados por ABC News, el acusado manifestó a través del intérprete que no podía abrir los ojos y que sentía dolor en uno de los oídos. A pesar de su estado, la corte avanzó con el procedimiento inicial.
Las autoridades confirmaron que el ataque ocurrió mientras Beckstrom y Wolfe realizaban tareas de patrullaje en las cercanías de la Casa Blanca, como parte de su despliegue en la capital estadounidense. Documentos de la acusación sostienen que Lakanwal habría pronunciado la expresión “Allahu akbar” antes de disparar.
De acuerdo a los reportes, un tercer integrante de la Guardia Nacional logró reducirlo mientras intentaba recargar su arma. El informe judicial señala que ambos soldados fueron alcanzados en la cabeza durante el incidente ocurrido el 26 de noviembre.
Beckstrom falleció a causa de las heridas, mientras que Wolfe permanece hospitalizado en estado crítico. El gobernador de West Virginia, Patrick Morrisey, informó que el joven militar ha mostrado signos leves de mejoría, como levantar el pulgar y mover los dedos de los pies.
Tras el ataque, el presidente Donald Trump se pronunció sobre el hecho durante una llamada por el Día de Acción de Gracias con tropas destacadas y anunció el envío de otros 500 efectivos a Washington, elevando a aproximadamente 2.700 el número de miembros de la Guardia Nacional desplegados en la ciudad.
Este refuerzo proviene de distintas unidades de estados como Carolina del Sur, Mississippi, Louisiana, Tennessee, Ohio, Georgia, Alabama y Dakota del Sur, y se mantendrá en la capital hasta finales de febrero, según el Grupo de Trabajo Conjunto del Distrito de Columbia.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado el motivo detrás del ataque. Un familiar de Lakanwal declaró a medios locales que el hombre llegó a Estados Unidos en septiembre de 2021, luego de servir durante diez años en el ejército afgano junto a fuerzas especiales estadounidenses.
La CIA confirmó que el acusado colaboró como parte de un cuerpo aliado en Kandahar, aunque el vínculo finalizó en 2021, después de la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán. Actualmente, Lakanwal residía en Bellingham, Washington, junto a su esposa y sus cinco hijos.
La causa quedó radicada en la corte superior del Distrito de Columbia, donde Lakanwal enfrentará cargos federales y locales. Mientras tanto, la investigación continúa abierta y varias líneas de indagación permanecen bajo reserva. Cercanos a Beckstrom contaron que la joven soñaba con convertirse en agente especial del FBI y que, aunque inicialmente dudó de mudarse a Washington, terminó apreciando la ciudad y sus museos, especialmente el Museo del Holocausto.


