Sanae Takaichi, se perfila como la primera mujer ministra de Japón

La conservadora Sanae Takaichi fue elegida líder del Partido Liberal Demócrata (PLD), allanando el camino para asumir el cargo de primera ministra. Su llegada promete un giro en la política japonesa, combinando nacionalismo, defensa reforzada y un enfoque conservador en lo social.

La política japonesa Sanae Takaichi, conocida por sus posturas nacionalistas, ganó la segunda vuelta de la elección interna del PLD y se perfila como la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en Japón.

Takaichi, de 64 años, podría asumir oficialmente el puesto a partir del 13 de octubre, tras la dimisión del primer ministro Shigeru Ishiba, que renunció presionado por los malos resultados electorales de su partido.

Admiradora de Margaret Thatcher, Takaichi defiende un refuerzo de la defensa nacional, mantiene una postura crítica frente al crecimiento militar de China y sostiene políticas conservadoras en lo social.

Tras su victoria frente al mediático Shinjiro Koizumi, 20 años menor que ella, Takaichi celebró una “nueva era” para el PLD y llamó a la unidad generacional dentro del partido.

La líder ha sido comparada con figuras conservadoras históricas y también destacó por su faceta personal poco conocida: fue baterista en una banda de heavy metal durante su adolescencia.

El PLD ha gobernado casi de manera continua desde 1955 y, al liderarlo, Takaichi prácticamente asegura su ascenso al Ejecutivo gracias a la coalición con Komeito.

Su historial incluye visitas frecuentes al Santuario de Yasukuni, un memorial controvertido que genera tensiones diplomáticas con otros países asiáticos por su relación con el pasado militarista japonés.

En economía, Takaichi respalda un mayor gasto público y políticas de tasas de interés bajas, siguiendo la línea de su mentor, el fallecido Shinzo Abe, asesinado en 2022.

Aunque su elección marca un hito en términos de representación femenina, sus posiciones conservadoras la ubican en la derecha del PLD y se opone a reformar leyes patriarcales como la del apellido obligatorio tras el matrimonio.

Durante la campaña, prometió que su gabinete contaría con una proporción de mujeres comparable a los países nórdicos, aunque expertos dudan que logre cambios sustanciales en la igualdad de género.

Japón ocupa el puesto 118 de 146 en el informe 2025 del Foro Económico Mundial sobre igualdad de género, reflejando la escasa presencia de mujeres en política y empresas.

Shigeru Ishiba asumió como primer ministro en septiembre de 2024, pero tras perder la mayoría en la Cámara Baja y el Senado, decidió dimitir antes de completar su mandato, dejando el camino despejado para Takaichi.