Cierre definitivo de El Buen Pastor, ministro asegura que se elimina el hacinamiento entre reclusas

El Ministerio de Justicia ejecutó un despliegue sin precedentes en la penitenciaría de mujeres El Buen Pastor. Más de 500 internas fueron reubicadas en nuevos centros, marcando un paso clave en la implementación del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria.

Entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes, el Ministerio de Justicia llevó a cabo un operativo masivo en la penitenciaría de mujeres El Buen Pastor, en Asunción, para reducir el hacinamiento y mejorar las condiciones de las internas.

La acción forma parte del Operativo Umbral 2.0, enmarcado en el Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria promovido por el Gobierno Nacional, según explicó el titular de la cartera, Rodrigo Nicora.

“A las 569 internas que estaban en El Buen Pastor se sumaron 93 mujeres provenientes de la Penitenciaría de Coronel Oviedo, incluyendo casos de vulnerabilidad y madres con niños, para ofrecer un mejor entorno de reclusión”, detalló Nicora.

El despliegue requirió la participación de 400 agentes de la Policía Nacional, 520 efectivos de las Fuerzas Armadas, 90 funcionarios administrativos y 200 agentes penitenciarios, demostrando un esfuerzo coordinado a gran escala.

Nicora subrayó que el operativo permitirá eliminar el hacinamiento en el sistema penitenciario femenino, con el nuevo complejo capaz de albergar hasta 1.237 internas, brindando condiciones más dignas y seguras.

Cierre de la cárcel del Buen Pastor sobre la avenida Mariscal López y traslado de reclusas a las penitenciarías de Emboscada y Coronel Oviedo.

El nuevo centro cuenta con tecnología avanzada para el control de ingresos y seguridad interna, así como instalaciones destinadas a educación, capacitación y programas laborales que faciliten la reinserción social de las internas.

Las mujeres embarazadas y aquellas con hijos fueron trasladadas a la penitenciaría Serafina Dávalos, en Coronel Oviedo, un espacio adaptado para garantizar que los niños no sufran las condiciones típicas de un centro penitenciario.

Nicora destacó que el traslado de internas consideradas de alta peligrosidad se había realizado previamente en un operativo distinto hacia la penitenciaría de Emboscada, asegurando la seguridad dentro del sistema.

Los traslados se realizaron de manera ordenada y con la colaboración de las internas, quienes pudieron ingresar a las nuevas instalaciones bajo supervisión y con acompañamiento de personal capacitado.

El Ministerio de Justicia informó que la coordinación con la Policía Nacional, el Ministerio del Interior, las Fuerzas Armadas y el Ministerio de Defensa fue clave para garantizar que el operativo transcurriera sin incidentes.

El complejo ofrece espacios modernos para estudio, talleres y actividades laborales, reforzando la estrategia gubernamental de brindar oportunidades de reinserción social y reducir la reincidencia delictiva.