Nuevo vuelo desde EE.UU. trae a 168 venezolanos deportados bajo orden de Donald Trump

En un nuevo vuelo de repatriación desde EE.UU., Venezuela recibió a 168 ciudadanos deportados por orden del presidente Donald Trump, entre ellos tres menores. Caracas denuncia abusos y exige la devolución de una niña retenida.

Este viernes, Venezuela recibió a 168 connacionales deportados por el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump. El grupo, compuesto por hombres, mujeres y menores, llegó al país en un vuelo chárter operado por la aerolínea Omni Air International. El aterrizaje tuvo lugar en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, que sirve a Caracas. Allí fueron recibidos por un equipo del Gobierno venezolano, que aseguró haber dispuesto un “equipo multidisciplinario” para asistir a los repatriados.

Según el Ministerio de Interior de Venezuela, entre los deportados se encontraban 151 hombres, 14 mujeres, un adolescente y dos niños. Las autoridades activaron protocolos de atención médica y verificación jurídica.

El ministro de Interior, Diosdado Cabello, destacó el caso de una joven de 23 años que pasó ocho meses detenida en Estados Unidos, separada de su hijo de cinco años, pese a no haber cometido delito alguno.

“Le arrebataron a su hijo y lo entregaron a una familia sustituta. La intentaron deportar sin el niño, pero resistió hasta que finalmente le fue devuelto”, denunció Cabello en declaraciones difundidas por medios oficiales. La historia de esta mujer ha sido usada por el Gobierno de Maduro como ejemplo de lo que considera “abusos migratorios” cometidos por la administración Trump en el trato a ciudadanos venezolanos.

Con este nuevo vuelo, el número de repatriados desde Estados Unidos y otros países llega a 4.200, según cifras oficiales, distribuidos en 21 vuelos desde febrero, cinco de ellos procedentes directamente desde EE.UU. Estos traslados forman parte del acuerdo migratorio alcanzado entre Caracas y Washington, pese a que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas desde 2019.

El Gobierno de Nicolás Maduro insiste en que las deportaciones deben realizarse con pleno respeto a los derechos humanos, y ha utilizado estos episodios para reiterar su crítica a las políticas migratorias de Trump. En medio de estas tensiones, Venezuela reclama la devolución de una niña de dos años que, según denuncia, fue “robada” por agentes estadounidenses durante una deportación en abril, y que no fue entregada a su madre.

El Ejecutivo chavista sostiene que este tipo de hechos reflejan una “política imperialista” que vulnera los derechos de los migrantes, especialmente de aquellos que viajan con hijos pequeños. Las autoridades venezolanas aseguran que continuarán recibiendo a los ciudadanos que regresan y exigiendo el cumplimiento del acuerdo con EE.UU., al tiempo que denuncian públicamente cada caso que consideran irregular o abusivo.