El secretario gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Gabriel Gusso, confirmó que este martes se concretará el paro de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ante la falta de acuerdo salarial con el Gobierno nacional. “La medida de fuerza está confirmada, no tengan ninguna esperanza”, sentenció el dirigente.
Gusso cuestionó con dureza el rol del Ejecutivo en las negociaciones y señaló que no hay margen para alcanzar un entendimiento si se mantiene el tope del 1% de inflación como techo para homologar las paritarias. “La política del Gobierno sigue siendo la misma que la del funcionario anterior, Franco Mogetta”, advirtió.
El referente sindical afirmó que tras el vencimiento del período de conciliación obligatoria, el gremio está en condiciones legales de llevar adelante la medida de fuerza. Además, descartó que el encuentro previsto para este lunes 5 de mayo logre revertir el escenario: “No va a haber ningún tipo de acuerdo salvo que aparezca la plata”.
Desde la UTA también apuntaron a la falta de diálogo fluido con las autoridades nacionales. “Si por un lado dicen que frenemos el paro y por el otro insisten con homologar un acuerdo limitado al 1%, seguimos en la misma situación que antes”, señaló Gusso.
El dirigente también remarcó que el gremio actuó con responsabilidad durante todo el proceso: “Ya esperamos más de 30 días por la conciliación y no participamos del paro general. Hicimos todo prolijo. El paro está cantado”.

El conflicto se desarrolla en medio de cambios en la cartera de Transporte, tras la salida de Franco Mogetta y la asunción de Luis Pierrini. Aun así, el nuevo funcionario enfrenta su primera gran prueba con un gremio decidido a hacer sentir su reclamo.
La audiencia de este lunes se realizó en la Secretaría de Trabajo, con la participación de la UTA y las cámaras empresarias. El objetivo es evitar el paro de colectivos anunciado para el martes 6 y buscar un punto de consenso ante la tensión creciente.
Desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta) indicaron que su intención es “evitar cualquier tipo de conflicto”. La oferta del sector incluye un aumento del 6% para el período febrero-junio, junto con sumas no remunerativas.
No obstante, para el gremio la propuesta resulta insuficiente frente a la escalada inflacionaria. El planteo salarial busca superar el tope oficial que condiciona las negociaciones.
Si no hay acuerdo en la audiencia de este lunes, la UTA quedará habilitada para realizar la medida de fuerza, ya que habrá expirado la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno el pasado 28 de marzo. Esa instancia impide paros durante 15 días hábiles, prorrogables si alguna de las partes lo solicita.
La jornada del martes podría traer complicaciones significativas para los usuarios del transporte público en el AMBA. La posibilidad de un paro total de colectivos genera preocupación, mientras las negociaciones parecen estancadas. El desenlace dependerá de si el Ejecutivo flexibiliza su posición y se acerca a las demandas sindicales. Por ahora, el conflicto sigue abierto y sin señales claras de resolución.


