La figura del presidente de Chile, Gabriel Boric, enfrenta una de sus peores crisis de aprobación desde que asumió el poder en 2022. Según los últimos resultados de la encuestadora Cadem, la desaprobación del mandatario alcanzó un alarmante 70%, el nivel más alto registrado durante su gestión, un hecho que marca un punto de inflexión en su mandato.
Este drástico aumento en la desaprobación está estrechamente relacionado con un escándalo de corrupción que ha puesto a Boric en el centro de la polémica. La filtración de una conversación telefónica con su amiga y psiquiatra, Josefina Huneeus, reveló detalles de un presunto “control de daños” relacionado con el Caso ProCultura, que involucra a Alberto Larraín, ex esposo de Huneeus y amigo cercano del presidente. La conversación menciona irregularidades en convenios por más de 6 mil millones de pesos chilenos (aproximadamente 6,4 millones de dólares), parte de los cuales habrían sido destinados a financiar la campaña de Boric.
Este escándalo se suma a otros eventos polémicos de su gobierno, como los indultos otorgados a presos durante el estallido social y el asesinato de tres carabineros en Cañete, lo que ha agravado la percepción negativa de su gestión. Además, su aprobación bajó cuatro puntos, situándose en un preocupante 27%, lo que refleja una erosión en su apoyo popular.
En paralelo, el panorama electoral se va configurando con una clara disputa por la presidencia en noviembre de este año. La exministra de Interior, Carolina Tohá, ha mostrado un ascenso constante en las encuestas, alcanzando un 12% de las intenciones de voto, una cifra que la posiciona como una de las principales contendientes. Tohá, quien representa al Partido por la Democracia (PPD), parece consolidarse como una opción seria en la carrera presidencial.

Por su parte, el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast, mantiene una ligera ventaja con un 14% de las preferencias, aunque la diferencia con Tohá es mínima. A su vez, la candidatura de Johannes Kaiser, del Partido Nacional Libertario, ha perdido fuerza de manera significativa, cayendo del 15% al 6% en el último mes. Este retroceso ha relegado a Kaiser al cuarto lugar, empatado con Gonzalo Winter, diputado y representante del gobierno de Boric.
A pesar de la caída de algunos candidatos, la contienda presidencial aún está abierta y la dinámica electoral es incierta. La exministra comunista Jeannette Jara y el exdirigente futbolístico Harold Mayne Nicholls siguen presentes en la carrera, aunque con cifras modestas de apoyo.
En lo que respecta a la figura más destacada de la derecha chilena, Evelyn Matthei, la candidata del bloque Chile Vamos (RN, UDI y Evópoli), continúa liderando las encuestas con un 20% de las menciones, aunque con una ligera caída de dos puntos respecto a la medición anterior. Matthei representa la “derecha tradicional” y parece consolidarse como una de las favoritas para la segunda vuelta, aunque todavía está lejos de garantizar una victoria.
El resto de los encuestados se distribuye entre otros candidatos y un porcentaje considerable de chilenos que aún no se ha decidido, con un 28% de la población que no sabe o no responde sobre sus preferencias. Este dato refleja un alto nivel de indecisión en el electorado, lo que podría ser determinante en el desenlace final de las elecciones.
La encuesta fue realizada a través de 705 entrevistas telefónicas en 192 comunas de todo Chile, con una muestra representativa del 90% de población urbana y el 10% restante de población rural. Los resultados reflejan una radiografía precisa de la situación política del país, marcada por un desgaste en la figura presidencial y una competencia electoral cada vez más reñida.
La crisis de Boric no solo ha afectado su imagen, sino que también ha tenido un impacto directo en el panorama electoral, donde la figura de Matthei continúa siendo la favorita, mientras que otros contendientes, como Tohá y Kast, luchan por recortar distancias. El camino hacia las elecciones de noviembre se presenta cada vez más incierto, y los próximos meses serán clave para definir el rumbo político de Chile.


