Ciberseguridad en América: expertos alertan sobre brechas, amenazas y el futuro digital del hemisferio

La 10ª Conferencia de Seguridad Hemisférica (#HSC2025), celebrada en Miami, expuso que la ciberseguridad ya no es solo un asunto de firewalls y algoritmos: el verdadero riesgo podría estar en la falta de preparación humana. Entre asimetrías regionales, inteligencia artificial y retos de cooperación, expertos advierten que el hemisferio enfrenta amenazas sin precedentes.

¿Y si el eslabón más débil en la ciberseguridad de las Américas no fuera la tecnología, sino las personas? Esa fue una de las preguntas clave que marcó el ritmo de la 10ª Conferencia de Seguridad Hemisférica (#HSC2025) organizada por el Instituto Jack D. Gordon de Políticas Públicas de la Universidad Internacional de Florida (FIU) en colaboración con la Fundación Taeda, que reunió en Miami a expertos en defensa digital, políticas públicas y seguridad regional.


El lema del encuentro, “Asegurar el futuro de las Américas”, fue más que una consigna. A lo largo de dos días, académicos, funcionarios gubernamentales, representantes del sector privado y militares analizaron los desafíos crecientes en un hemisferio donde las brechas tecnológicas y educativas marcan la diferencia entre resistir un ciberataque o convertirse en su próxima víctima.

Donavon Johnson, experto de FIU, defendió la alfabetización digital como clave para una sociedad ciberresiliente. Foto: (@nachomartinfilms)

 “La ciberseguridad es más un problema humano que tecnológico”, sostuvo Donavon Johnson, investigador de políticas cibernéticas en FIU, al abrir el debate. Su afirmación expuso una verdad incómoda: no basta con invertir en sistemas sofisticados si los usuarios siguen cayendo en trampas como el phishing o descuidan la higiene digital.


Marc Asturias, vicepresidente de Fortinet, aportó cifras alarmantes: su empresa procesa unos 20.000 millones de intentos de ciberataques diarios mediante inteligencia artificial. Además, advirtió sobre un aumento del 42% en el robo de credenciales y un 500% en el uso de malware para extraer información.


Jovianna González, CEO de Digital Forensics, lo resumió en una frase que puso los pelos de punta: “Hoy presenciamos una batalla de inteligencia artificial contra inteligencia artificial”. En este escenario, la presencia humana no siempre es protagonista… pero sí responsable.

En la 10a Conferencia de Seguridad Hemisférica de FIU, Jovianna González habló sobre la aceleración del ciberpeligro actual: “La AI lucha contra la AI”. Foto: (@nachomartinfilms)

 La disparidad en la respuesta de los países también fue eje central del foro. Carlos Solar, del Royal United Services Institute, contrastó los casos de México y Chile tras los hackeos de la operación Guacamaya. Mientras en México hubo apoyo político pese a fallas evidentes, en Chile el responsable fue removido del cargo por no informar a tiempo. La brecha no sólo es tecnológica, también es institucional.


Solar apuntó que muchas agencias de ciberseguridad actúan como fiscales sin tener aún la legitimidad ni la coordinación necesaria para operar en red. A eso se suma una cooperación regional fragmentada. “Estados Unidos colabora bilateralmente con algunos países, pero eso profundiza las desigualdades”, advirtió.


Johnson insistió en que la solución a largo plazo pasa por una alfabetización digital amplia. “Todos deben ser ciberletrados si queremos una sociedad resiliente”, dijo. El desafío no es sólo técnico, sino educativo, y exige que ciudadanos y gobiernos actúen con responsabilidad.


Otro panel puso el foco en tecnologías emergentes. Allí, el general colombiano Javier Ayala advirtió que los conflictos del futuro se librarán en el ciberespacio. “Las armas autónomas y la inteligencia artificial cambiarán las reglas del juego”, alertó. Colombia, con décadas de experiencia en conflicto armado, ahora se prepara para una nueva guerra: la digital.


Saif Ishoof, exasesor de innovación en Miami, fue categórico: “El diferenciador no es la tecnología, es la mentalidad”. Su llamado fue claro: los líderes públicos deben asumir un rol más activo, entender las herramientas disruptivas y dejar de ver la tecnología como un lujo.


Desde Google, Sandra Quincoses subrayó que las amenazas cibernéticas requieren trabajo conjunto. “Hay que entender bien a los actores —estatales y no estatales— que operan en el ciberespacio y cómo se adaptan las tecnologías emergentes”, afirmó. Reiteró que la IA es neutral: el riesgo está en quién la usa y para qué.


Por último, Andrew Spear, de la firma Strider, recordó que la competencia geopolítica ya no pasa solo por ejércitos o tratados, sino por quien controle la tecnología. Su advertencia fue clara: “Las empresas están hoy en la primera línea de defensa del mundo libre. Y no lo saben”.