Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil (2019-2022), fue sometido este jueves a una cirugía programada para corregir una hernia inguinal, informó su esposa, Michelle Bolsonaro. La operación se realizó en el hospital DF Star de Brasilia, donde permaneció internado durante casi cuatro horas.
Michelle Bolsonaro aseguró en sus redes sociales que la intervención concluyó “con éxito” y sin complicaciones. Según los médicos, el exmandatario deberá permanecer bajo observación entre cinco y siete días antes de poder regresar a prisión.
El exlíder de ultraderecha de 70 años presenta secuelas de la herida abdominal sufrida tras un atentado con puñalada durante un mitin de campaña en 2018, hecho que ya le había exigido varias cirugías previas.
Bolsonaro se encuentra cumpliendo una condena de 27 años por conspirar para intentar mantenerse en el poder después de perder las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. El plan de golpe de Estado fracasó ante la falta de respaldo de altos mandos militares.
Durante su hospitalización, Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente y senador, leyó ante los medios una carta escrita a mano y firmada por Jair Bolsonaro, en la que confirma su apoyo a la candidatura presidencial de Flávio para las elecciones de 2026.
“Ante este escenario de injusticia, y con el compromiso de no permitir que la voluntad popular sea silenciada, tomo la decisión de indicar a Flávio Bolsonaro como precandidato a la presidencia de la República”, se lee en el documento, que constituye el primer mensaje público de Bolsonaro en varios meses.
Por restricciones judiciales, Jair Bolsonaro no puede expresarse libremente en redes sociales ni medios de comunicación, salvo autorización expresa. La carta busca disipar dudas sobre su respaldo político y reafirmar la continuidad de su influencia en la derecha brasileña.
Según Flávio Bolsonaro, esta es la octava cirugía a la que su padre se somete desde el atentado de 2018. Además, los médicos evaluarán si puede realizarse un procedimiento adicional para tratar un hipo persistente mediante bloqueo anestésico del nervio frénico, que controla el diafragma.
Jair Bolsonaro estuvo bajo arresto domiciliario preventivo entre agosto y noviembre antes de ingresar a prisión debido a un intento de manipular su tobillera electrónica con un soldador. Actualmente cumple su condena en una habitación de la Policía Federal en Brasilia, equipada con aire acondicionado, televisor y frigobar.
Durante la hospitalización, la seguridad del exmandatario estará garantizada por al menos dos agentes de la Policía Federal. Michelle Bolsonaro podrá acompañarlo, y sus hijos están autorizados a visitarlo mientras dure la internación.


