Una intensa tormenta invernal que barrió el sur de California comenzó a disminuir este jueves, pero los meteorólogos advirtieron que otro sistema de lluvias y posibles tormentas eléctricas podría impactar la región durante el día de Navidad.
Las autoridades señalaron que esta Navidad podría ser una de las más lluviosas en años, con riesgo elevado de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, especialmente en áreas previamente afectadas por incendios forestales.
Zonas quemadas por incendios recientes tienen menor capacidad de absorción de agua, lo que aumenta la vulnerabilidad a flujos de escombros y aludes, según señalaron los cuerpos de bomberos y expertos en emergencias.
En Wrightwood, un pueblo turístico en las montañas de San Gabriel, los bomberos rescataron a varias personas atrapadas en automóviles por lodo y escombros que descendieron por las rutas montañosas, mientras verificaban casa por casa la seguridad de los residentes.
En la comunidad de Lytle Creek, muchas familias quedaron atrapadas tras el derrumbe del único puente de acceso. Los residentes fueron trasladados a refugios temporales o recibieron alojamiento en hoteles cercanos mientras las autoridades coordinaban la asistencia.
Travis Guenther, vecino afectado, destacó la solidaridad de la comunidad ante la emergencia. “Todos los que salieron a trabajar esta mañana están atrapados. La mitad de las familias están aquí y la otra mitad al otro lado del arroyo”, afirmó, mientras coordinaba suministros para los afectados.
La situación se agravó para familias como la de Dillan Brown, varada con su esposa y su hija de 14 meses en Wrightwood, con escasez de alimentos y pañales. Gracias a la rápida ayuda vecinal coordinada a través de redes sociales, lograron recibir víveres y suministros básicos.
Las órdenes de evacuación también se extendieron a otras áreas afectadas por incendios, incluyendo partes del condado de Orange y zonas costeras como Malibu, donde las advertencias de inundación continuaron hasta la noche del miércoles.
La tormenta provocó cierres en carreteras principales, incluyendo tramos de la Interestatal 5 cerca del Aeropuerto de Burbank, y generó condiciones peligrosas para la conducción debido a la lluvia intensa y los deslizamientos.
El fenómeno meteorológico se atribuyó a múltiples ríos atmosféricos que transportaron grandes cantidades de humedad desde los trópicos, superando ampliamente la precipitación promedio de la temporada. Algunas áreas podrían registrar hasta 20 cm de lluvia, con acumulaciones mayores en zonas montañosas.
En altitudes más elevadas, la nieve intensa y los vientos racheados redujeron la visibilidad y aumentaron el riesgo de avalanchas en la Sierra Nevada, especialmente alrededor del lago Tahoe, donde se declaró alerta de tormenta invernal.
El gobernador Gavin Newsom declaró el estado de emergencia en seis condados y movilizó recursos estatales y la Guardia Nacional para asistir en la respuesta a la tormenta. Lamentablemente, se reportó la muerte de un policía en un accidente relacionado con las condiciones climáticas al sur de Sacramento.


