Paraguay entrega a Brasil a exjefe policial condenado por el intento de golpe de 2022

Silvinei Vasques, exdirector de la Policía de Carreteras de Brasil, fue extraditado desde Paraguay tras ser detenido con documentación irregular cuando intentaba salir del país. La entrega se produjo en la frontera con Foz de Iguazú y se enmarca en la causa por el intento de quiebre institucional posterior a las elecciones brasileñas de 2022.

La Dirección Nacional de Migraciones (DNM) de Paraguay concretó en la noche del viernes la extradición de Silvinei Vasques, ex jefe de la Policía de Carreteras de Brasil, condenado por su participación en el intento de golpe de Estado vinculado al expresidente Jair Bolsonaro. El procedimiento cerró una breve pero intensa secuencia de hechos que incluyó fuga, detención y expulsión acelerada.

Vasques fue interceptado en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, en Asunción, cuando se disponía a abordar un vuelo con destino a El Salvador. Al momento del control migratorio, presentó un pasaporte paraguayo que despertó sospechas entre los agentes, lo que activó protocolos de verificación más exhaustivos.

Tras constatar irregularidades en la documentación, las autoridades procedieron a la toma de huellas dactilares. Ese cotejo permitió confirmar su verdadera identidad y verificar que pesaba sobre él una orden de captura internacional emitida por la justicia brasileña.

El jefe de la Policía Aeroportuaria, Sergio González, explicó que el cruce de datos biométricos fue determinante para confirmar que Vasques no era ciudadano paraguayo y que estaba siendo requerido por la justicia de su país. La detención se realizó sin incidentes y bajo estrictas medidas de seguridad.

La DNM informó oficialmente que la entrega se efectuó en el Puente de la Amistad, que une Ciudad del Este con Foz de Iguazú, en coordinación con la Policía Federal de Brasil. En las imágenes difundidas del operativo, Vasques aparece con el rostro cubierto y vestido de manera informal, escoltado por agentes de seguridad.

Antes de llegar a Paraguay, el exfuncionario se encontraba bajo arresto domiciliario nocturno en el estado brasileño de Santa Catarina. Según registros oficiales, abandonó su domicilio el miércoles por la noche en un vehículo alquilado, acompañado de un perro, tras romper la tobillera electrónica que controlaba sus desplazamientos.

Las autoridades brasileñas detectaron la fuga cuando el dispositivo dejó de emitir señal, en plena jornada navideña. A partir de ese momento se activaron alertas regionales, lo que permitió localizarlo rápidamente una vez que ingresó en territorio paraguayo.

Vasques fue condenado el pasado 16 de diciembre por el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, acusado de coordinar operativos policiales que dificultaron el acceso de votantes durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2022, en zonas donde predominaba el apoyo a la izquierda. La maniobra buscaba favorecer la reelección de Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

Si bien la sentencia aún no se encuentra firme y puede ser apelada, la justicia consideró probada su responsabilidad en acciones que atentaron contra la transparencia y la equidad del proceso electoral. Desde una perspectiva institucional, el caso se inscribe en los esfuerzos por sancionar conductas que socavan el sistema democrático.

La DNM paraguaya subrayó que Vasques se encontraba en el país de manera irregular, tras haber quebrantado medidas cautelares impuestas por la justicia brasileña. El organismo destacó además la colaboración del Comando Tripartito de la Policía Nacional en el procedimiento de expulsión.

La causa por la trama golpista involucra a más de 30 personas, entre ellas exministros, antiguos jefes militares y el propio Jair Bolsonaro. En conjunto, las condenas dictadas hasta el momento superan los 400 años de prisión, lo que da cuenta de la magnitud del proceso judicial abierto en Brasil.

Bolsonaro, considerado por la justicia como el principal responsable político del complot que culminó con el asalto a las sedes de los tres poderes del Estado el 8 de enero de 2023, permanece bajo seguimiento médico tras haber sido operado recientemente de una hernia inguinal. Su situación personal contrasta con el avance de las investigaciones, que continúan marcando un punto de inflexión en la historia institucional brasileña.