La Comunidad Judía de Chile realizó la celebración de Janucá en el patio de Las Camelias de La Moneda, en un acto que contó con la presencia del ministro del Interior, Álvaro Elizalde, y la ministra de la Segpres, Macarena Lobos.
No obstante, el presidente Gabriel Boric volvió a ausentarse de la ceremonia, como en ocasiones anteriores, debido a su participación en la inauguración de un parque en la comuna de Renca.
Durante el evento, se rindió homenaje a las víctimas del atentado terrorista ocurrido el 14 de diciembre en Bondi Beach, Australia, que dejó 16 fallecidos y múltiples heridos, y se entregó un reconocimiento a la embajadora de Alemania en Chile, Susanne Fries-Gaier.
Alfredo Misraji, presidente de la Comunidad Judía, expresó su descontento por la ausencia del mandatario. “Nos entristece que el Presidente no nos haya recibido; esperamos señales de apoyo frente al antisemitismo que afecta a Chile y Latinoamérica”, señaló.
Amir Rockman, jefe de la misión adjunta de la embajada de Israel, aprovechó la ocasión para instar al presidente Boric a recibir las cartas credenciales del nuevo embajador israelí en Chile, Peleg Lewi, y pidió diálogo abierto frente a críticas de sectores políticos locales.
“Invito a todos los críticos a conversar en lugar de publicar comentarios en redes sociales sobre Israel”, afirmó Rockman, quien confió en que la recepción de Lewi se concretará antes de fin de año.
Según fuentes oficiales, el presidente Boric recibirá a Lewi y a otros embajadores a más tardar entre el 29 y 30 de diciembre, lo que pone fin a la expectativa generada por la ceremonia de Janucá.
El contexto diplomático se enmarca en un historial de tensiones entre Chile e Israel durante el gobierno de Boric. Tras la victoria de José Antonio Kast, Israel felicitó al presidente electo y manifestó su interés en profundizar la cooperación bilateral.
Desde 2022, el gobierno chileno ha mantenido una política crítica hacia Israel, incluyendo la no recepción de cartas credenciales de embajadores, llamados a consulta de representantes diplomáticos y remisiones ante la Corte Penal Internacional sobre presuntos crímenes de guerra.
Asimismo, Chile objetó la participación de empresas israelíes en la feria Fidae y planteó ante la Corte Internacional de Justicia supuestas violaciones sistemáticas de derechos por parte de Israel en Palestina, retirando incluso a sus agregados militares de Tel Aviv.
Pese a estas tensiones políticas y diplomáticas, los vínculos comerciales con Israel se mantienen activos, con contratos vigentes que superan los 300 millones de dólares anuales.


