La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) informó sobre la desarticulación de células vinculadas al clan Rotela, responsables de captar adolescentes en situación de vulnerabilidad a través de redes sociales.
El ministro Jalil Rachid destacó que el microtráfico ya no se concentra únicamente en barrios marginales, sino que se ha trasladado a entornos digitales donde se promueve la actividad criminal de forma normalizada.
Según la Senad, los grupos investigados utilizaban transmisiones en vivo, publicaciones y mensajes abiertos para hacer apología del narcomenudeo y mostrar su conexión con la estructura criminal del clan Rotela.
Estas acciones generaban un impacto considerable entre los jóvenes en situación de vulnerabilidad social, quienes son especialmente susceptibles a la influencia de estas organizaciones.
Rachid señaló que los menores de edad no solo son víctimas, sino que también son utilizados por las organizaciones como parte de sus operaciones para evadir controles y expandir la venta de drogas.
Durante los operativos se incautaron drogas como cocaína y crack, pero el objetivo principal fue identificar y desmantelar a los grupos responsables de influir sobre adolescentes mediante plataformas digitales.
Para ello, la Senad incorporó herramientas tecnológicas avanzadas que permiten analizar y cruzar información en redes sociales, facilitando los allanamientos simultáneos y el seguimiento de las operaciones delictivas.
Esta estrategia permitió detectar no solo la venta de drogas, sino también la propagación de contenidos delictivos con un efecto multiplicador sobre la juventud, alertando sobre la expansión del microtráfico más allá de los espacios físicos tradicionales.
Rachid afirmó que Asunción y el departamento Central continúan siendo zonas críticas, calificadas como “zonas rojas” por la concentración de actividades de microtráfico y la vulnerabilidad de sus habitantes.
La autoridad resaltó el papel de la ciudadanía en la lucha contra el microtráfico, destacando la importancia de las denuncias anónimas a través del call center de la Senad, que protegen la identidad de los informantes.
“Muchos ciudadanos desean colaborar, pero no quieren ser identificados. Nosotros garantizamos su anonimato, porque lo fundamental es la información que aportan”, afirmó Rachid.
La operación demuestra un cambio en la estrategia del microtráfico, que ahora combina el uso de tecnología y redes sociales con métodos tradicionales, lo que obliga a las autoridades a reforzar la prevención y el control en entornos digitales y físicos.


