Israel rechaza propuesta de alto el fuego de EE. UU. y mantiene su postura en Gaza

La nueva propuesta estadounidense para un alto el fuego de 60 días en Gaza, que incluía la liberación de 10 rehenes israelíes, fue rechazada por Israel. El país insiste en su propio plan y acusa a Hamas de no mostrar voluntad real de acuerdo.

El conflicto en Gaza continúa sin una solución a la vista, tras el rechazo de Israel a una nueva propuesta de alto el fuego presentada por Estados Unidos. La iniciativa, respaldada por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, contemplaba una tregua de 60 días a cambio de la liberación de 10 rehenes israelíes y la negociación del fin de la ofensiva. Sin embargo, Israel ha decidido mantener su propio esquema propuesto por Witkoff, argumentando que Hamas no tiene un deseo real de avanzar con un acuerdo.

Witkoff expresó su decepción ante la negativa de Hamas, calificando su respuesta de “completamente inaceptable”. Según fuentes palestinas, la propuesta estadounidense incluía un alto el fuego de 60 días y la liberación de 10 rehenes israelíes en dos tandas. Por otro lado, Hamas había solicitado una tregua de 70 días a cambio de la liberación de 10 cautivos, cinco vivos y cinco muertos. La discrepancia en los términos ha sido un punto de fricción en las negociaciones.

La situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con una gran escasez de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria en general. La entrada de camiones de ayuda se ve obstaculizada por el cerco impuesto por Israel, lo que agrava la crisis en la región. La propuesta estadounidense también incluía el compromiso de Israel de negociar el fin de la guerra durante el período de alto el fuego, con la garantía personal del presidente Donald Trump.

Las familias de los rehenes han expresado su preocupación por la seguridad de sus seres queridos y han solicitado al Gobierno de Israel que cese la escalada militar en Gaza. Argumentan que cada intensificación de la ofensiva pone en mayor riesgo la vida de los cautivos. Gil Dickmann, primo de una de las víctimas, instó a detener la guerra, señalando que la presión militar está matando a los rehenes.