Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y el Shin Bet confirmaron este miércoles la muerte de Abdullah Saeed Abdel Baqin, subcomandante de la unidad Nukhba del Batallón Central de Jabalia, brazo armado del grupo Hamas. Según fuentes oficiales, Baqin fue abatido el pasado 7 de agosto durante una operación militar en el norte de Gaza.
El ejército israelí lo acusaba de participar directamente en el ataque del 7 de octubre de 2023 en territorio israelí y de haber desempeñado un rol clave en la planificación y ejecución de secuestros y atentados. Entre otros hechos, se le atribuye la participación en el asalto a la base de Erez y el secuestro de tres soldados: Ron Sherman, Nick Beiser y Tamir Nimrodi.
Según informes del diario The Times of Israel, los cuerpos de Sherman y Beiser fueron recuperados sin vida, mientras que Nimrodi continúa como rehén en Gaza. La operación contra Baqin, según las FDI, fue producto de una labor de inteligencia prolongada, orientada a “neutralizar amenazas clave” contra las fuerzas israelíes.
Las autoridades militares calificaron la eliminación de Baqin como un paso estratégico dentro de lo que han denominado “la fase inicial de una nueva etapa” en el conflicto. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, declaró que el objetivo inmediato continúa siendo la liberación de los rehenes que aún permanecen en poder de Hamas.
“Haremos todo lo necesario para proteger a los secuestrados y traerlos de vuelta a casa”, expresó Zamir. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de creciente presión militar en Gaza, donde se han intensificado los bombardeos en zonas como el este de Ciudad de Gaza, a raíz del anuncio de una posible ofensiva final por parte del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Horas antes de confirmarse la muerte de Baqin, medios palestinos informaron sobre uno de los bombardeos más intensos en semanas. Israel asegura que se trata de operaciones dirigidas a estructuras de Hamas y no a civiles, aunque las consecuencias humanitarias en la Franja siguen siendo devastadoras.
En otro frente de combate, el ejército israelí reportó la muerte de cinco presuntos combatientes de Hamas en Deir al Balá, quienes, según la versión oficial, se camuflaban como colaboradores de la ONG World Central Kitchen (WCK). Portaban chalecos y logotipos de la organización humanitaria, lo que complicó su identificación como objetivos militares.
En paralelo, una delegación de Hamas viajó a El Cairo para participar de conversaciones preliminares con autoridades egipcias. Según informó el portavoz Taher al Nunu, el objetivo del grupo es negociar un alto el fuego, permitir la entrada de ayuda humanitaria y discutir la situación en Cisjordania y Jerusalén.


