La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) de Paraguay inició una investigación interna contra todos los agentes de la base regional de Saltos del Guairá, en Canindeyú, tras la desaparición de 700 kilos de marihuana que fueron parte de una incautación de 14 toneladas realizada durante un operativo denominado “Penumbra”. La carga fue confiscada a Santiago “Macho” Acosta a finales de febrero, pero al intentar incinerarla, se descubrió que parte de la mercancía había desaparecido.
El ministro de la Senad, Jalil Rachid, informó este viernes en Monumental 1080 AM que se ha abierto una investigación interna, y que todos los agentes que trabajaban en esa base serán trasladados mientras se lleva a cabo la investigación, en un esfuerzo por no entorpecer el proceso.
La desaparición de la carga fue detectada cuando se realizó el pesaje previo a la incineración, lo que permitió identificar que 700 kilos estaban desaparecidos. A raíz de este hallazgo, la Fiscalía abrió una investigación penal y realizó un allanamiento en la base para obtener más información sobre el caso. Durante el allanamiento, se incautaron los DVRs del circuito cerrado de seguridad, varios teléfonos móviles y otros documentos que podrían arrojar luz sobre lo sucedido.
Rachid mencionó tres posibles hipótesis sobre cómo pudo haber desaparecido la carga de marihuana. La primera sugiere que alguien pudo haber retirado la droga sin que los agentes se dieran cuenta. La segunda hipótesis apunta a que los propios agentes de la Senad podrían estar involucrados en el robo, mientras que la tercera plantea la posibilidad de que los responsables fueran miembros de las Fuerzas Especiales, que también colaboran en los operativos de la Senad.
El ministro, quien también ha sido fiscal, manifestó que la magnitud de la carga confiscada es tal que debería ser destruida rápidamente para evitar situaciones como esta. En su opinión, ninguna institución en Paraguay tiene la capacidad de almacenar una cantidad tan grande de droga por un período prolongado. Este es un tema que, según Rachid, debe ser debatido a nivel de la Corte Suprema de Justicia.
El operativo “Penumbra”, en el que se incautó la carga, fue un éxito en términos de la cantidad de droga retirada del mercado, pero la desaparición de una parte de la misma ha puesto en evidencia serias dudas sobre la seguridad y la transparencia en las operaciones de la Senad. Este incidente ha generado preocupación sobre posibles infiltraciones o corrupciones dentro de las fuerzas encargadas de combatir el narcotráfico en Paraguay.
Además, la desaparición de la marihuana pone en tela de juicio la eficacia de los procedimientos establecidos por la Senad para el manejo y destrucción de la droga incautada. En el país, no es la primera vez que surgen dudas sobre el manejo de las incautaciones, pero este caso ha escalado rápidamente debido a la implicación de altos funcionarios y el carácter público del robo.
El operativo “Penumbra” había sido uno de los más importantes en lo que va del año, destacándose por la magnitud de la droga incautada. Sin embargo, la desaparición de una parte significativa de esa carga ha empañado los resultados de la operación, colocando a la Senad y a las fuerzas de seguridad en una situación difícil. La investigación sigue en curso, y las autoridades prometen una exhaustiva revisión para esclarecer cómo ocurrió el robo.
Por su parte, el ministro, Jalil Rachid subrayó la importancia de realizar las investigaciones correspondientes para que se llegue al fondo del asunto, ya que es fundamental que la ciudadanía confíe en el trabajo de las fuerzas antidrogas del país. El caso sigue siendo un tema de gran interés tanto a nivel nacional como internacional, dado el impacto que tiene en la lucha contra el narcotráfico en Paraguay.
El futuro de la Senad y de sus agentes podría verse afectado por los resultados de esta investigación, especialmente si se confirma la implicación de funcionarios dentro del organismo. Mientras tanto, las autoridades siguen investigando el caso y asegurando que se tomará la acción correspondiente, sin importar el rango de los implicados.


