Este viernes, el ministro del Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, ofreció nuevos detalles sobre la desarticulación de redes narcotraficantes y paramilitares en el país, que según él, amenazaban la estabilidad nacional. Los operativos, que formaron parte de la llamada “Operación Relámpago”, resultaron en la incautación de más de 5.000 kilos de cocaína y la destrucción de campamentos ilegales utilizados por grupos narcoparamilitares.
Cabello, quien lidera el Ministerio de Interior, reiteró que las operaciones de narcotráfico en Venezuela están siendo controladas y dirigidas por los expresidentes colombianos Álvaro Uribe e Iván Duque, afirmación que se ha vuelto un tema recurrente en los discursos del gobierno venezolano. Además, mencionó que estas redes tenían la intención de sacar las sustancias ilegales a través de la costa caribeña de Venezuela, buscando rutas más rápidas hacia el mercado estadounidense.
En los operativos, que se llevaron a cabo en diversas zonas del país, fueron detenidos nueve ciudadanos, mientras que dos individuos fueron abatidos en enfrentamientos con las autoridades. A lo largo de las operaciones, se desmantelaron tres centros de abastecimiento logísticos y cuatro astilleros clandestinos donde se fabricaban lanchas y sumergibles para el transporte de drogas.
Cabello también señaló que las investigaciones arrojaron vínculos entre estos grupos narcotraficantes y alcaldes de los municipios Almirante Padilla y Miranda, ubicados en la costa del Caribe venezolano. Según el ministro, estos alcaldes estarían colaborando con los paramilitares y facilitando el control de rutas clave para el narcotráfico.
El funcionario indicó que los responsables de esta red narcotraficante son dirigidos por una figura conocida como Gerson Parra, y afirmó que se están recabando más datos sobre su involucramiento en el tráfico de drogas. Cabello aseguró que la investigación sigue avanzando y que, en breve, habrá más detenciones de personas que han protegido o colaborado con estos grupos criminales.
En cuanto a los operativos en curso, Cabello mostró dos videos: uno de la operación militar en una zona de manglares donde se destruyeron los campamentos ilegales, y otro con imágenes de la cocaína confiscada. El ministro valoró que este golpe al narcotráfico sea un paso importante para desmantelar estas estructuras criminales, que han operado con relativa impunidad en el país.
Además, Cabello vinculó a estos grupos con el hallazgo de armas en el Zulia, estado fronterizo con Colombia, y señaló que parte del financiamiento de la oposición de extrema derecha, liderada por figuras como María Corina Machado, proviene de estos círculos narcotraficantes y paramilitares. Aseguró que esta red de extrema derecha busca desestabilizar al país mediante el narcotráfico, con el objetivo de socavar la democracia venezolana.
El ministro también dejó claro que no habrá impunidad para aquellos funcionarios, ya sean electos o parte del sistema judicial, que estén involucrados con estos grupos narcotraficantes. Recalcó que las autoridades venezolanas tomarán las medidas necesarias para erradicar estas conexiones, sin importar el nivel de poder o influencia de los implicados.
En cuanto a la presencia de grupos ilegales en la frontera venezolana, Cabello mencionó que más de 2.000 militares nacionales están desplegados en el Catatumbo, una zona fronteriza clave, donde se han detectado amplias actividades de narcotraficantes colombianos. Según el ministro, los narcotraficantes colombianos han puesto su mira en Venezuela debido a la cercanía geográfica y a la facilidad de acceso al Caribe, que consideran una ruta más corta hacia Estados Unidos.
No obstante, Cabello insistió en que mientras exista la Revolución Bolivariana en Venezuela, los sueños de los narcotraficantes colombianos de usar el territorio venezolano como una vía de tráfico de drogas se convertirán en una pesadilla. Prometió que las autoridades venezolanas seguirán combatiendo a estos grupos con todas las herramientas a su disposición.
Finalmente, el ministro destacó que Venezuela cuenta con un sistema integral y bien coordinado para enfrentar el tráfico de drogas, proteger la paz y mantener la tranquilidad en el país. Según Cabello, este esfuerzo también tiene como objetivo la preservación de la salud pública, particularmente de la juventud venezolana, que se vería gravemente afectada por el avance del narcotráfico en el país.


