El gobierno de Yamandú Orsi implementó una nueva medida de control sobre la industria tabacalera, dejando sin efecto una resolución previa de la administración de Luis Lacalle Pou que había flexibilizado el acceso de estas empresas a beneficios tributarios.
Durante el segundo gobierno de Tabaré Vázquez, se había prohibido que las compañías tabacaleras se ampararan en los incentivos del Régimen de Promoción de Inversiones, como parte de su política de lucha contra el tabaquismo.
Sin embargo, un decreto de septiembre de 2020, firmado por Lacalle Pou, otorgaba a las tabacaleras la posibilidad de acceder a beneficios fiscales, una medida que ahora queda revertida por el gobierno de Orsi.
El nuevo decreto establece que, por razones de orden público, las empresas tabacaleras no podrán acogerse a los beneficios del régimen de promoción vigente. Los proyectos de inversión presentados o ampliaciones pendientes no podrán ser declarados promovidos.
La medida cuenta con la firma del presidente Yamandú Orsi y de los ministros Gabriel Oddone (Economía y Finanzas), Fernanda Cardona (Industria), Juan Castillo (Trabajo) y Alfredo Fratti (Ganadería), evidenciando un respaldo institucional amplio.

El texto recuerda que la legislación uruguaya, iniciada durante el primer gobierno de Vázquez, buscó proteger a la población del consumo de tabaco y la exposición al humo, en un esfuerzo por reducir los impactos sanitarios, sociales, ambientales y económicos asociados al tabaquismo.
Esta no es la primera decisión antitabaco de la administración de Orsi. A tres meses de asumir, prohibió la importación y venta de vapeadores y restringió el empaquetado de cigarrillos, dejando sin efecto decretos previos de Lacalle Pou.
El presidente destacó que estas medidas permiten retomar “el rumbo histórico” en la estrategia de control del tabaco, consolidando la posición de Uruguay como líder mundial en políticas de prevención.
La normativa establece que ninguna empresa podrá importar, registrar ni vender productos electrónicos de tabaco calentado, aplicando la misma regulación a todos los dispositivos de este tipo sin distinción entre vapeadores líquidos y calentados.
En cuanto al empaquetado, se derogó una norma que flexibilizaba los paquetes neutros, prohibiendo cualquier elemento que pudiera hacer los productos más atractivos o inducir a pensar que un cigarrillo es menos dañino que otro, incluyendo colores, logos o diseños internos.
El tabaquismo sigue siendo un grave problema de salud en Uruguay: 18 personas mueren cada día por causas relacionadas con el consumo de tabaco, siendo la primera causa de muerte evitable en el país y en el mundo.
Las autoridades estiman que la mitad de los fumadores fallecerá por causas vinculadas al tabaquismo y el 80% sufrirá alguna dolencia asociada. La nueva política busca reducir estas cifras y consolidar un enfoque de salud pública que prioriza la prevención sobre los intereses económicos de la industria.


