El Grupo Especial de Operaciones (GEO) de España incautó 4.000 kilos de cocaína en un mercante que zarpó del puerto panameño de Cristóbal Anch y cuyo destino final era el puerto español de Vigo.
La operación culminó con la detención de nueve miembros de la tripulación, quienes fueron interceptados durante el abordaje coordinado por la Policía española en alta mar.
La primera alerta sobre el cargamento procedió de la DEA estadounidense el pasado 8 de octubre, lo que permitió a las autoridades españolas planificar y ejecutar la intervención con precisión.
El operativo se desarrolló a unas 600 millas de las Islas Canarias, en el Atlántico, durante la noche del miércoles, con apoyo logístico y de transporte de la Armada española.
La acción fue supervisada por la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional, asegurando la correcta coordinación legal y operativa de la incautación.
Sobre las 21:30 horas, los GEO llevaron a cabo el abordaje desde un buque de la Armada, localizando a los tripulantes y asegurando el cargamento de droga.
Durante la inspección, los agentes hallaron estructuras y construcciones ajenas a un buque de carga normal, destinadas al almacenamiento de cocaína, lo que evidencia la sofisticación de la logística criminal.
El mercante tenía 54 metros de eslora, 12 de manga y 4,5 de puntal, y se dirigía al puerto de Vigo, aunque las autoridades no han especificado la nacionalidad o edad de los detenidos.
La Policía española destacó que esta incautación se suma a otras operaciones de gran envergadura, como la de noviembre pasado en Algeciras, donde se confiscaron 13.000 kilos de cocaína.
En los meses recientes, se registraron otras intervenciones significativas: 1.700 kilos en Valencia durante octubre y 3.600 kilos en Galicia en septiembre, mostrando un patrón sostenido de lucha contra el tráfico de drogas.


