El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de Perú elaboró un informe que propone duplicar el salario de la presidenta Dina Boluarte. Según el documento, la mandataria pasaría de ganar 16.000 soles mensuales (unos 9.700 dólares) a percibir 35.568 soles, una cifra que multiplica por 35 el salario mínimo del país.
La propuesta fue elaborada a solicitud de la Secretaría General de la Presidencia del Consejo de Ministros, con el objetivo de calcular una compensación económica acorde a las funciones presidenciales. Sin embargo, la filtración del informe a la prensa desató una ola de cuestionamientos públicos y políticos.
El informe técnico argumenta que la cifra sugerida fue determinada con base en un análisis técnico y cuantitativo. Además, sostiene que se encuentra alineada con la metodología utilizada por la Oficina General de Recursos Humanos del Ejecutivo.
A pesar de esos fundamentos, el aumento sugerido no ha sido bien recibido por amplios sectores de la sociedad. Actualmente, el Perú atraviesa un periodo de alta tensión por la inseguridad ciudadana, recortes sociales y una baja confianza en las instituciones públicas.
El defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez, expresó su rechazo a la propuesta, calificándola de inoportuna. “Yo creo que sería un despropósito”, declaró a medios locales. A su juicio, la ciudadanía “no está para discutir estos temas” en este momento.
Gutiérrez hizo un llamado a la empatía por parte del Ejecutivo y pidió mayor prudencia en un contexto social tan delicado. “Abogo por la fortaleza institucional, pero también por el sentido común”, añadió el funcionario.
El informe también destaca que, en comparación con los salarios presidenciales de otros 12 países de América Latina, el de Boluarte ocupa el penúltimo lugar. Esta comparación es uno de los argumentos centrales del MEF para justificar el aumento.
No obstante, la crítica principal gira en torno a las prioridades del Gobierno. Gutiérrez insistió en que hay temas urgentes que atender, como la lucha contra el crimen organizado y la protección de la niñez. “Hablar del aumento de sueldo sería lo peor que se puede hacer en este momento”, remató.
Desde la Autoridad Nacional del Servicio Civil (SERVIR) se emitió un comunicado intentando contextualizar la propuesta dentro de un proceso de “ordenamiento progresivo” del sistema remunerativo del Estado.
SERVIR también señaló que la decisión final recae en el Consejo de Ministros, y solo puede ser aprobada mediante un Decreto Supremo. De momento, no hay fecha definida para que el tema se trate formalmente en sesión del gabinete.
Cabe recordar que Boluarte ya recibe una remuneración superior a la de sus antecesores. Exmandatarios como Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo percibían salarios en torno a los 15.600 soles mensuales, es decir, menos que el sueldo actual de la presidenta.
Aunque el informe técnico no constituye aún una decisión formal, la difusión del mismo reabre el debate sobre los privilegios de la clase política en un país con profundas brechas sociales. Y pone a prueba, una vez más, la sintonía del Gobierno con las prioridades de la ciudadanía.


