La Armada del Ecuador informó este lunes sobre la captura de tres personas que navegaban con 31 bultos de presunta droga en aguas del archipiélago de Galápagos, una zona de creciente interés para redes del narcotráfico internacional.
La operación tuvo lugar el pasado domingo 4 de mayo a las 14h00, como parte de los patrullajes conjuntos de vigilancia del denominado Bloque de Seguridad, que integran las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Los detenidos se movilizaban en una embarcación tipo panga, sin nombre ni matrícula, a unas 200 millas náuticas al sureste de la isla San Cristóbal. Al momento de la inspección, se hallaron 31 bultos con presunta sustancia sujeta a fiscalización y 28 bidones de combustible.
La presencia del combustible refuerza la hipótesis de que la embarcación servía como punto logístico para rutas de largo alcance, comúnmente usadas por el narcotráfico para abastecer a otras naves en altamar.

Los aprehendidos y las evidencias fueron trasladados a la Base Naval de San Cristóbal, donde se entregarán a las autoridades judiciales. Se espera el análisis del contenido para determinar el tipo y la cantidad exacta de la droga.
Aunque puntual, la incautación se enmarca en un patrón preocupante: el uso del área insular ecuatoriana como corredor estratégico del narcotráfico que conecta Sudamérica con Centro y Norteamérica.
Informes de inteligencia naval confirman que las aguas de Galápagos son cada vez más utilizadas para el tránsito de cocaína, principalmente proveniente de Colombia y Perú, rumbo a mercados como México y Estados Unidos.
La geografía extensa del mar territorial, sumada a las limitaciones logísticas de vigilancia, favorece a las organizaciones criminales, que emplean desde pangas artesanales hasta semisumergibles.
La operación encaja en un patrón ya conocido por las autoridades: embarcaciones irregulares, cargadas de estupefacientes y combustible, operando como “narcopesa” para apoyar rutas narco en alta mar.


