El Ejecutivo colombiano decidió dar por cerrada la vía de la consulta popular que había planteado el presidente Gustavo Petro para sacar adelante su reforma laboral. La medida fue formalizada este miércoles mediante un decreto firmado por todos los ministros y publicado en el Diario Oficial.
El documento revoca el decreto previo que convocaba a una consulta nacional para el 7 de agosto. Según el nuevo texto, dicho mecanismo queda sin efecto por considerarse “innecesario” tras la reciente aprobación de la reforma por parte del Congreso de la República.
La iniciativa del mandatario, que generó un amplio debate constitucional, había sido firmada el 11 de junio pese a no contar con la autorización del Senado, lo que encendió las alarmas en diversos sectores políticos y jurídicos.
Cabe recordar que el Senado ya había rechazado la reforma en marzo y que, el 14 de mayo, desestimó la propuesta de consulta por un margen estrecho de dos votos. Petro calificó entonces la votación como un “fraude”, en lo que fue leído como un gesto de ruptura institucional.
La propuesta de consulta fue blanco de numerosas críticas. Voces desde la oposición y del ámbito jurídico cuestionaron su constitucionalidad, advirtiendo que el presidente no podía convocar a las urnas sin pasar por el Congreso, como exige la Ley.
Incluso se presentaron denuncias judiciales para frenar el proceso. Para muchos analistas, la consulta representaba un intento del Ejecutivo de sortear los mecanismos legislativos regulares, algo que intensificó el ya tenso clima político en Colombia.
No obstante, Petro había manifestado desde el inicio que si el Congreso aprobaba la reforma laboral, retiraría el llamado a consulta. Finalmente, esa promesa se concretó tras el respaldo que recibió el proyecto en ambas cámaras.
La reforma fue aprobada el viernes pasado en medio de una intensa jornada legislativa. El Gobierno logró superar los bloqueos que por meses impidieron el avance del texto, presentado originalmente hace dos años como una de las banderas sociales del presidente.
La nueva normativa laboral contempla cambios significativos: amplía el inicio de la jornada nocturna de las 21:00 a las 19:00 horas, mejora el pago por trabajo en días festivos y fines de semana, y obliga a plataformas digitales de reparto a asumir contribuciones a la seguridad social.
Tras la aprobación, Petro comunicó oficialmente que retiraría la consulta, pero volvió a sacudir el panorama político al insinuar la posibilidad de impulsar una asamblea constituyente, lo que abre una nueva fase de incertidumbre institucional.
El decreto derogatorio aparece como un gesto de cumplimiento formal, pero también como una forma de cerrar una etapa polémica que generó profundas divisiones tanto en el Congreso como en la opinión pública.
Aunque la reforma laboral ya está lista para ser sancionada por el presidente, lo que podría ocurrir en las próximas horas, el contexto político indica que el Ejecutivo continuará buscando transformaciones estructurales, incluso a costa de abrir nuevos frentes de debate con los poderes del Estado.


