En un encuentro oficial celebrado este miércoles en la capital hondureña, la presidenta Xiomara Castro recibió a la secretaría de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, en una reunión centrada en el fortalecimiento de los lazos bilaterales en materia migratoria y de seguridad regional.
Según informó el vicecanciller Gerardo Torres, el principal objetivo de la cita fue mejorar la coordinación entre ambos países frente al fenómeno migratorio, uno de los asuntos más críticos en la agenda compartida. También se abordaron temas relacionados con la defensa común y la lucha contra redes delictivas transnacionales.
A la reunión asistió también el canciller Javier Bú Soto, quien junto a Noem y Castro participó en el intercambio de propuestas para avanzar en mecanismos conjuntos que permitan una gestión más eficaz del flujo migratorio que atraviesa Honduras rumbo al norte.
Uno de los puntos más relevantes fue la firma de una carta de intención entre ambos gobiernos para avanzar en un acuerdo que permita el intercambio de datos biométricos de personas que transitan por territorio hondureño. Aunque los detalles del acuerdo aún no se han divulgado, se trata de un paso significativo hacia una mayor colaboración en el control fronterizo.
El canciller Bú Soto fue el único funcionario que ofreció declaraciones a la prensa tras el encuentro, confirmando la firma del documento y enfatizando que este tipo de coordinación busca mejorar tanto la seguridad nacional como el respeto a los derechos humanos de los migrantes.
En la reunión también se abordó el proceso de retorno de ciudadanos hondureños desde Estados Unidos, así como el papel de Honduras en la llamada “triangulación migratoria”, al actuar como punto de tránsito para ciudadanos de terceros países, como en el caso de migrantes venezolanos que recientemente retornaron a su país vía Honduras desde la base naval de Guantánamo.

El vicecanciller Torres destacó que, a pesar de que Honduras figura entre los siete países con mayor número de migrantes que buscan ingresar a EE. UU., es la nación que menos ciudadanos ha recibido de vuelta durante los primeros meses de esta nueva administración estadounidense, lo que consideró un dato relevante.
“De la lista negra de los siete países con mayor número de migrantes anunciada en la era Trump, Honduras es el que en promedio ha registrado menos retornos”, afirmó Torres, sugiriendo que esto refleja una mejor comunicación bilateral.
En ese sentido, Torres resaltó que el vínculo con el gobierno del expresidente Donald Trump se caracterizó por una “comunicación permanente y colaboración eficaz” en distintos frentes, lo que ha sentado bases para el actual diálogo con la administración en funciones.
Pese al hermetismo sobre los detalles del pacto vinculado con los migrantes que buscan protección en Honduras, el canciller sostuvo que se están estableciendo mecanismos para mejorar los procesos de asilo y resguardo humanitario en el país centroamericano.
Si bien no se especificaron cifras exactas ni plazos de implementación, la reunión fue presentada por ambos gobiernos como un paso estratégico en la gestión migratoria regional, en un momento en que la presión fronteriza continúa siendo una prioridad para Washington y Tegucigalpa.
Finalmente, desde la Cancillería hondureña se reiteró el compromiso de seguir trabajando en soluciones compartidas que no solo frenen la migración irregular, sino que también generan oportunidades para los ciudadanos que, por falta de alternativas, ven en la ruta hacia el norte su única salida.


