Una operación se pondrá en marcha en Paraguay con motivo del Campeonato Mundial de Rally (WRC), que tendrá lugar entre el 28 y el 31 de agosto en el departamento de Itapúa. La Policía Nacional será responsable del operativo de seguridad, considerado uno de los más grandes de los últimos años en el país.
Según lo informado por el comisario general inspector Elvio Florenciañez, director departamental de la Policía en Itapúa, alrededor de 6.000 agentes serán desplegados en la zona, provenientes de diversas regiones del país. De ellos, solo unos 850 pertenecen al departamento; el resto será trasladado desde otras jurisdicciones.
El operativo comenzará 15 días antes del evento, con patrullajes intensivos, puntos de control en zonas fronterizas y vigilancia reforzada en los accesos a los tramos del rally. La logística anticipada busca garantizar la seguridad sin dejar margen a imprevistos.
La Policía Nacional también tiene previsto reorganizar su esquema interno para evitar que las comisarías queden desprotegidas mientras se desarrolla el operativo. El objetivo, aseguró Florenciañez, es mantener una cobertura adecuada tanto en los puntos clave del rally como en el resto del departamento.
Un punto sensible será la seguridad de entidades financieras, especialmente en el noreste de Itapúa. Desde hace ocho meses, la región se encuentra en “alerta naranja” debido al riesgo de robos a cajeros automáticos y bancos, un problema que sigue latente y que exige vigilancia constante durante el evento.
Además de la logística policial, la imagen del país también está en juego. El comisario hizo un llamado a la ciudadanía a mostrar buena conducta, destacando la importancia de dejar una impresión positiva, especialmente entre los visitantes extranjeros.
El Rally Mundial recorrerá 13 distritos del departamento, abarcando un total de 941 kilómetros divididos en 14 etapas. Participarán 30 tripulaciones internacionales de más de 15 países, incluidos Francia, Japón, Alemania, Finlandia, México y Paraguay, entre otros.

La magnitud del evento no solo exige seguridad, sino también una gran infraestructura turística. Se estima que la capacidad hotelera en Itapúa podrá cubrir apenas el 10 % de la demanda, lo que ha llevado a los organizadores a habilitar soluciones alternativas como alojamientos temporales y zonas de camping.
De acuerdo con los organizadores, se espera que más de 250.000 personas asistan al evento, lo que representa un desafío logístico sin precedentes para la región. No obstante, las expectativas económicas son igualmente altas, con proyecciones de ingresos entre 80 y 100 millones de dólares.
La participación de más de 2.800 personas en la organización subraya la envergadura del evento, que no solo será una competencia deportiva de primer nivel, sino también una vitrina internacional para Paraguay como destino de turismo deportivo.
Aunque el despliegue policial es necesario y oportuno, el desafío de equilibrar seguridad con operatividad institucional no es menor. Si bien se asegura que las comisarías no quedarán desatendidas, la magnitud del operativo pone a prueba la capacidad de la Policía Nacional para mantener la vigilancia en todo el territorio.


