FMI descarta recesión global en 2025 pese a escala comercial entre EE.UU. y China

La directora del FMI, Kristalina Georgieva, señaló que las políticas arancelarias de EE.UU. bajo la presidencia de Trump están generando un impacto negativo en la economía mundial, aunque sin prever una recesión.

Las recientes decisiones del gobierno estadounidense en materia comercial están teniendo un efecto tangible en el ritmo de crecimiento económico global. Así lo advirtió este jueves la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, durante su intervención previa a las reuniones de primavera que la entidad sostendrá junto al Banco Mundial.

Según Georgieva, las proyecciones actualizadas del FMI muestran una desaceleración del crecimiento mundial producto del aumento de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. No obstante, aclaró que las cifras aún no indican una recesión global en el corto plazo.

“Las estimaciones van a la baja, pero no anticipan una recesión”, explicó la economista búlgara, quien dejó claro que el entorno económico actual está siendo alterado por decisiones unilaterales que incrementan las barreras comerciales y multiplican los riesgos sistémicos.

Desde su retorno a la Casa Blanca, Trump ha endurecido drásticamente la política arancelaria de Estados Unidos, estableciendo un mínimo del 10% a todos los productos importados y elevando hasta 145% los gravámenes sobre bienes provenientes de China. Este viraje ha sido percibido por organismos internacionales como una amenaza directa a la estabilidad económica global.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Foto: (REUTERS/Leah Millis)

La jefa del FMI subrayó que la tasa efectiva de aranceles en EE.UU. ha alcanzado niveles no registrados desde hace casi un siglo, pese a recientes exenciones sobre productos como semiconductores y dispositivos electrónicos. Estudios citados por la institución estiman que el promedio de los aranceles estadounidenses ronda ya el 20%.

La disputa comercial entre Estados Unidos y China no ha hecho más que intensificarse. Beijing respondió a las medidas de Washington imponiendo aranceles del 125% a productos estadounidenses, lo que ha configurado un escenario de creciente tensión entre las dos principales economías del planeta.

“El problema es que, mientras los gigantes se enfrentan, los países más pequeños quedan atrapados en medio del conflicto”, advirtió Georgieva, remarcando que los efectos colaterales ya comienzan a sentirse en diversas regiones del mundo.

La directora del FMI también hizo hincapié en que el tamaño de estas economías les otorga un poder de impacto significativo sobre el resto del sistema global. “El tamaño importa, y estos actores pueden generar efectos masivos sobre las demás naciones”, alertó.

Sin embargo, no todo fue pesimismo. Georgieva sostuvo que aún existen oportunidades para afrontar el momento con inteligencia y cooperación. Propuso avanzar hacia una economía global más equilibrada, resistente y preparada para enfrentar choques frecuentes.

En ese sentido, instó a los países a implementar reformas profundas y no postergar más los ajustes necesarios. Entre las recomendaciones del FMI figuran reformas estructurales en los sectores bancario y de capitales, mayor regulación de la competencia, fortalecimiento de los derechos de propiedad intelectual y adaptación a la inteligencia artificial.

Asimismo, subrayó la necesidad de corregir desequilibrios persistentes: déficits presupuestarios en países como Estados Unidos o Francia, y superávits comerciales desbalanceados en economías como China y Alemania.

En un mundo cada vez más multipolar y fragmentado, Georgieva concluyó señalando que la cooperación internacional es “la prioridad más importante”, y que el FMI debe consolidarse como un espacio central de diálogo y consenso.