Elecciones presidenciales en Chile: Jeannette Jara y José Antonio Kast cierran sus campañas con duros cruces y promesas de mano dura ante la inseguridad

A pocos días de las elecciones presidenciales, Jeannette Jara y José Antonio Kast protagonizaron cierres de campaña marcados por ataques mutuos y un eje común: la seguridad. Ambos candidatos apelan al miedo ciudadano frente al delito, en un país que, pese a su creciente preocupación social, sigue siendo uno de los más seguros de la región.

A días de que Chile elija a su próximo presidente, los dos principales contendientes, Jeannette Jara por la izquierda y José Antonio Kast por la ultraderecha, pusieron punto final a sus campañas con multitudinarios actos en Santiago. Las concentraciones dejaron en evidencia el tono polarizado que marcó toda la contienda electoral.

El tema dominante fue la seguridad, un asunto que atravesó la agenda política de las últimas semanas y concentró buena parte del debate público. Aunque Chile continúa figurando entre los países más seguros de América Latina, la sensación de inseguridad se instaló con fuerza entre los votantes.

Jeannette Jara, exministra de Trabajo del gobierno de Gabriel Boric y candidata del Partido Comunista, encabezó su acto de cierre en el populoso barrio de Maipú. Ante una multitud que colmó la plaza central, prometió un gobierno que combine estabilidad económica con protección social.

“Junto con abordar los temas de seguridad, vamos a garantizar que cada familia chilena llegue tranquila a fin de mes”, afirmó Jara, de 51 años, vestida con un traje púrpura. A su lado, su hijo de 19 años acompañó el cierre simbólico de una campaña que buscó proyectar cercanía y renovación.

La candidata lidera una coalición de nueve partidos de centroizquierda y llega a los comicios encabezando las encuestas, aunque sin el porcentaje suficiente para imponerse en primera vuelta. En su discurso, advirtió que el país enfrenta “dos modelos opuestos”: uno que apuesta al progreso con justicia social y otro, dijo, “que impulsa el miedo y el retroceso”.

Entre los asistentes, predominó un discurso feminista y progresista. “Si gana la ultraderecha, retrocedemos en todos nuestros derechos”, expresó Michelle Ponce, trabajadora social de 19 años, en declaraciones a la agencia AFP.

Por su parte, el ultraconservador José Antonio Kast, de 59 años, cerró su campaña en el Movistar Arena ante unas 10.000 personas. Segundo en los sondeos, el líder del Partido Republicano confía en forzar una segunda vuelta, prevista para el 14 de diciembre.

“Queremos un país donde el delincuente tenga miedo y el ciudadano camine libre. Sin orden no hay libertad, y sin libertad no hay futuro”, exclamó Kast, quien prometió un “gobierno de emergencia” para enfrentar la criminalidad y endurecer la política migratoria.

Durante su discurso, Kast apuntó directamente contra su rival, a quien calificó como “la continuadora de un gobierno fracasado”, en alusión al actual presidente Gabriel Boric. Su mensaje, centrado en el orden y la autoridad, encontró eco en un sector del electorado que reclama mano dura frente al delito.

“Las cosas que se han visto este último año no se han visto jamás. Necesitamos a alguien que ponga orden”, expresó Jacqueline Ruz, de 56 años, una de las seguidoras que asistió al cierre vestida con los colores del republicano.

Con ambos aspirantes apelando a la seguridad y la estabilidad, la elección del domingo se perfila como un plebiscito entre dos visiones antagónicas: la continuidad socialdemócrata que propone Jara y el giro conservador que impulsa Kast.

Fuente: Infobae