La Legislatura bonaerense aprobó este lunes una reforma clave en la Ley electoral que modifica los plazos establecidos para el calendario de votación. Con los dos tercios necesarios tanto en el Senado como en Diputados, se amplió el lapso entre el cierre de listas y las elecciones provinciales del 7 de septiembre. Ahora, ese período pasará de 30 a 50 días. Además, se fijó un mínimo de 30 días entre la presentación de boletas y los comicios.
El cambio responde a una solicitud técnica presentada por la Junta Electoral de la provincia, presidida por la jueza Hilda Kogan. La entidad había advertido sobre la necesidad de revisar los tiempos estipulados en la ley 5109 para garantizar un proceso ordenado y eficiente.
La reforma obtuvo respaldo total tras varias semanas de negociaciones. Incluso el kirchnerismo cedió a modificar la normativa electoral en un año clave, en el que se definirá el futuro del peronismo bonaerense. Todas las autoridades del bloque en el Senado firmaron el proyecto de manera conjunta.
“Presentamos un proyecto que amplía los plazos de oficialización de listas y boletas, como pidió la Junta Electoral”, declaró la senadora Teresa García, jefa del bloque de UP en la Cámara alta. La sesión comenzó pasadas las 14 y fue breve: sin discursos, el texto fue aprobado. En Diputados, el tratamiento fue similar y el proyecto se convirtió en ley alrededor de las 15.30.
Hasta ahora, el cronograma disponía de solo 10 días entre la presentación de boletas y los comicios, lo que según la Junta dificulta la organización logística y el control adecuado del proceso. La nueva normativa, en cambio, da más margen a las autoridades electorales.
La propuesta de reforma ganó impulso después de que Kogan se presentará en la Legislatura y se reuniera con diputados y senadores para explicar la necesidad de los cambios. Su intervención fue decisiva para alinear posiciones entre oficialismo y oposición.

El bloque de UP, que inicialmente había propuesto en 2023 una suspensión de las PASO y una ampliación de 70 días entre el cierre de listas y la elección, finalmente se conformó con los 50 días consensuados. La decisión buscó evitar nuevos roces en un contexto de tensiones internas.
A pesar del acuerdo legislativo, la situación dentro del peronismo provincial sigue siendo incierta. La falta de definiciones sobre candidaturas y alianzas evidencia una fragmentación que preocupa al oficialismo.
La figura del gobernador Axel Kicillof, uno de los posibles candidatos, y la de Cristina Fernández de Kirchner, que mantiene influencia decisiva en el armado político, no terminan de alinearse. Ambos avanzan con estrategias propias, lo que obstaculiza la construcción de un esquema de unidad.
Con el objetivo de evitar fisuras visibles, se decidió que no hubiera discursos durante las sesiones legislativas que trataron esta reforma. Sin embargo, la diputada del FIT, Laura Cano, cuestionó esta decisión, se abstuvo de votar y criticó la falta de debate.
En efecto, en la sesión anterior en Diputados, ya se había discutido informalmente el proyecto tras la visita de Kogan. Esa discusión sirvió como “ensayo general” para garantizar una votación rápida este lunes.
Con esta reforma, la Junta Electoral queda fortalecida en sus funciones de organización y fiscalización. Pero también el Ejecutivo provincial logra un respiro, al reducir los riesgos logísticos y políticos de un calendario ajustado.
La ley ya está en vigencia y el nuevo cronograma pone en marcha una carrera electoral que, a pesar de los acuerdos institucionales, sigue marcada por la incertidumbre política.


