El grupo islamista Hamas liberó este martes al soldado estadounidense-israelí Edan Alexander en la Franja de Gaza. El acto fue confirmado tanto por la organización como por el Ejército israelí, que informó que Alexander ya se encuentra en territorio israelí.
La entrega se realizó a través del Comité Internacional de la Cruz Roja, en una operación discreta, sin cámaras ni declaraciones públicas, en marcado contraste con anteriores liberaciones que incluyeron cobertura mediática y actos oficiales.
Hamas afirmó que esta liberación responde a los esfuerzos de mediación para alcanzar un alto el fuego, permitir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y abrir los pasos fronterizos, en medio de una guerra que ya lleva más de siete meses.
“Negociaciones serias conducirán a la liberación de más rehenes, pero la continuación de la agresión sólo aumentará su sufrimiento y podría provocar sus muertes”, advirtió Hamas en su comunicado oficial.
La liberación de Alexander ha sido interpretada como un gesto calculado hacia Estados Unidos, uno de los principales actores en los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto entre Israel y Hamas.
Hamas destacó que sus contactos recientes con las autoridades estadounidenses demostraron “positividad y gran flexibilidad”, lo que sugiere una intención de mantener abiertos los canales diplomáticos con Washington.
El contexto no es menor: la entrega de Alexander se produjo un día después de la visita a Israel del enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, Steve Witkoff, y justo antes del inicio de una gira regional del presidente Donald Trump.
Esta coincidencia temporal refuerza la lectura de que la liberación fue una maniobra política para influir en la posición estadounidense, apelando a su rol como mediador clave en las negociaciones.
En su nota, Hamas expresó su voluntad de iniciar de inmediato negociaciones para alcanzar un alto el fuego permanente. El grupo plantea condiciones que incluyen la retirada de tropas israelíes de Gaza, el levantamiento del bloqueo, intercambio de prisioneros y la reconstrucción del enclave.
Además, Hamas lanzó un mensaje directo a la administración Trump: “Instamos a que continúe sus esfuerzos para poner fin a esta brutal guerra librada por el criminal de guerra Netanyahu contra niños, mujeres y civiles indefensos en Gaza”.
Israel, por su parte, ha sostenido que su ofensiva busca eliminar la estructura militar de Hamas y garantizar que no pueda volver a perpetrar ataques como el del 7 de octubre, cuando fueron tomados más de 240 rehenes y murieron más de 1.200 personas.


