El presidente Yamandú Orsi responde al aumento de aranceles de Trump: “Uruguay no es el país más afectado”

La reciente decisión de Donald Trump de aplicar nuevos aranceles a varias naciones pone a Uruguay en una situación compleja pero con ciertos márgenes de ventaja. Mientras se preparan para la negociación, el país evalúa cómo defender sus intereses en un escenario global incierto.

El reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un endurecimiento de su política comercial, ha puesto a varios países en alerta. Entre las naciones afectadas se encuentra Uruguay, que, en palabras de su presidente, Yamandú Orsi, debe “defender sus propios intereses” frente a este nuevo panorama económico.

Durante una rueda de prensa celebrada en la inauguración de la expo Melilla, Orsi destacó la importancia de la diplomacia y la negociación en momentos de incertidumbre como los que atraviesa el comercio global. Aseguró que, como Mercosur, Uruguay no puede reclamar ser el país más perjudicado, ya que el arancel aplicable a sus productos será de 10%, cifra relativamente baja en comparación con otras naciones que enfrentan aumentos más drásticos.

Orsi mencionó también que Uruguay debe mantener un perfil bajo mientras se prepara para sentarse a negociar, confiando en su capacidad de alcanzar acuerdos que no perjudiquen gravemente sus intereses comerciales. “Tenemos la expectativa de tener buenas negociaciones porque, cuando hablamos con los diplomáticos de los Estados Unidos, siempre plantean lo mismo: hay que sentarse a conversar y negociar”, sostuvo.

El mandatario uruguayo subrayó que, aunque los aranceles aumenten, el país deberá aprovechar la oportunidad de posicionarse como un competidor más fuerte frente a naciones que, anteriormente, gozaban de condiciones más favorables gracias a acuerdos comerciales específicos.

Por su parte, el vicepresidente de la Unión de Exportadores de Uruguay, Facundo Márquez, se mostró optimista, indicando que, en términos relativos, el país podría salir beneficiado con el nuevo escenario. Explicó que, con el aumento de los aranceles, Uruguay se alineará con otros competidores que previamente disfrutaban de menores tasas gracias a acuerdos comerciales bilaterales con Estados Unidos. Esto podría nivelar el terreno y brindar ventajas a los exportadores uruguayos.

Sin embargo, Márquez advirtió que es necesario realizar un análisis puntual de los productos y sectores que más impactarán por el nuevo esquema de aranceles. Por ejemplo, en sectores como la carne, el aumento podría ser marginal, mientras que en otros productos podría encarecer el comercio.

El economista Marcos Soto, de la Universidad Católica Business School, también se refirió al impacto de las nuevas medidas. Afirmó que las restricciones afectarán el comercio global y ralentizan la actividad económica a nivel mundial. No obstante, Soto destacó que, en términos relativos, Uruguay tiene ventajas para exportar ciertos productos debido a la menor tasa que le será aplicada en comparación con otros países más afectados.

Estados Unidos, que en 2024 fue el cuarto destino de las exportaciones uruguayas, con ventas por USD 1.192 millones, sigue siendo un socio comercial clave para el país. En este sentido, Uruguay se beneficia de la exención de los aranceles más altos que se aplicarán a países como China y la Unión Europea, y se encuentra en una posición más favorable que países como Chile, Colombia y Perú, que también verán un aumento en los aranceles de sus productos.

En el caso de las importaciones, Uruguay pagó USD 52 millones en aranceles en 2023 para ingresar productos a Estados Unidos, y gran parte de esa cifra corresponde a la carne vacuna. Este rubro ha sido uno de los más impactados por los aranceles, con una tasa que ha llegado hasta el 13%. Aunque el impacto en este sector no es tan severo como en otros, el aumento de los aranceles puede encarecer aún más los costos de las exportaciones.

No obstante, la mayor preocupación radica en la posibilidad de que países afectados por los nuevos aranceles decidan implementar medidas espejo, es decir, aplicar aranceles similares a los productos de Estados Unidos. De ocurrir esto, se abrirán nuevas oportunidades para Uruguay en mercados como China, que, al igual que el país norteamericano, importa productos similares a los que Uruguay exporta, especialmente carne.

La balanza comercial de Uruguay con Estados Unidos sigue siendo superavitaria, con importaciones por USD 625 millones y exportaciones por más de USD 1.192 millones. Las principales exportaciones uruguayas incluyen carne vacuna, celulosa, subproductos cárnicos, madera y productos derivados, todos ellos productos que pueden verse afectados por los nuevos aranceles.

El gobierno uruguayo, que ya está en conversaciones con las autoridades estadounidenses, busca un enfoque diplomático para mitigar los efectos negativos de la subida de los aranceles, mientras intenta posicionarse de manera favorable en el nuevo esquema comercial global.