El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, propuso este domingo un acuerdo humanitario al mandatario venezolano Nicolás Maduro. La propuesta consiste en repatriar a 252 migrantes venezolanos detenidos en El Salvador, a cambio de la liberación de un número equivalente de presos políticos en Venezuela. Bukele destacó que todos los detenidos en su país fueron arrestados en el marco de una operación contra pandillas como el Tren de Aragua, y no por motivos políticos.
El mandatario salvadoreño enfatizó que, a diferencia de Venezuela, El Salvador no tiene presos políticos. Aseguró que los migrantes detenidos en su país fueron deportados desde Estados Unidos y acusados de pertenecer a organizaciones criminales, mientras que los presos políticos en Venezuela están encarcelados por oponerse al gobierno de Maduro.
Entre los presos políticos mencionados por Bukele se encuentran figuras como Rafael Tudares, yerno de Edmundo González; el periodista Roland Carreño; la abogada y activista Rocío San Miguel; y Corina Parisca de Machado, madre de la opositora María Corina Machado. También se incluirían a los cuatro dirigentes políticos asilados en la embajada de Argentina y otros venezolanos presos políticos.
Además, Bukele propuso que el acuerdo incluya la liberación de casi 50 ciudadanos de otras nacionalidades detenidos en Venezuela, como estadounidenses, alemanes, argentinos, bolivianos, israelíes, chilenos, colombianos, ecuatorianos, españoles, franceses, guyaneses, neerlandeses, iraníes, italianos, libaneses, mexicanos, peruanos, puertorriqueños, ucranianos, uruguayos, portugueses y checos.
El gobierno de Estados Unidos había deportado a más de 200 migrantes, en su mayoría venezolanos, a El Salvador, acusándolos de pertenecer al Tren de Aragua. Sin embargo, según un análisis de Bloomberg, el 90% de estos detenidos no tienen antecedentes penales en territorio estadounidense.
La propuesta de Bukele ha generado controversia. El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, calificó la iniciativa de “cínica” y exigió una fe de vida de los migrantes detenidos en El Salvador. Saab también solicitó información sobre los delitos cometidos por estos ciudadanos, su estatus judicial y su acceso a defensa legal.
Saab consideró que el trato recibido por los venezolanos en Estados Unidos y El Salvador constituye una grave violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario. Comparó la situación con las prácticas nazis del siglo XX y acusó a Bukele de actuar como un “traficante de seres humanos”.
El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, donde se encuentran detenidos muchos de estos migrantes, ha sido objeto de críticas por presuntas violaciones a los derechos humanos. Organizaciones internacionales han expresado su preocupación por las condiciones de detención y el trato a los prisioneros en este centro.
La propuesta de Bukele también ha sido vista como una estrategia para mejorar las relaciones con el gobierno de Maduro y fortalecer su posición en la región. Sin embargo, la falta de una respuesta oficial de Venezuela mantiene la incertidumbre sobre la viabilidad del acuerdo.


