Roma se encuentra en plena preparación para los funerales del papa Francisco, quien falleció a los 88 años en su residencia de la Casa Santa Marta. Las autoridades italianas han establecido un Comité Operativo de Urgencia para garantizar la seguridad y el orden durante los eventos que se llevarán a cabo en la capital.
Desde este lunes, se han implementado medidas de seguridad en las inmediaciones de la Plaza de San Pedro, incluyendo el corte de algunas calles para facilitar el flujo de fieles y evitar aglomeraciones. El Jefe del Departamento de Protección Civil, Fabio Ciciliano, lidera las acciones coordinadas para asegurar el bienestar de los asistentes.
En señal de duelo, las banderas de los edificios de la Presidencia del Consejo de Ministros ondean a media asta. Esta disposición ha sido comunicada a los órganos constitucionales, prefecturas, representaciones diplomáticas y consulares en el extranjero, así como a las fuerzas armadas y de policía.
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha mantenido contacto con Ciciliano, solicitando la activación de las acciones necesarias para garantizar una afluencia ordenada de los fieles. Además, se ha convocado un Consejo de Ministros para coordinar las actividades y estructuras implicadas en los funerales y la posterior ceremonia de entronización del nuevo pontífice.
El rito de constatación de la muerte del papa Francisco se llevará a cabo este lunes a las 20:00 horas locales en su residencia. Según el maestro ceremoniero del Vaticano, Diego Ravelli, el féretro será velado en la capilla de la Casa Santa Marta, siguiendo una disposición en vida del pontífice. Esta decisión refleja su deseo de una ceremonia más sencilla y cercana a la comunidad.
Francisco había simplificado los ritos funerarios en 2024 mediante el documento “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis”. Entre las modificaciones, se estipuló que el cuerpo fuera velado en la capilla de su residencia y no en el Palacio Apostólico, y que fuera expuesto en un ataúd abierto sin el uso del catafalco. Estas reformas buscan reflejar su visión pastoral y evitar ostentaciones.
Con su fallecimiento, se activa el protocolo que regirá su funeral y, en un plazo no superior a 20 días, se convocará un cónclave para elegir a su sucesor. Las campanas de San Pedro han tocado a muerto, marcando el inicio de este proceso solemne.
El maestro ceremoniero ha invitado a participar en el rito a todos los cardenales, familiares del pontífice y otras autoridades vaticanas. Este acto de constatación de la muerte es un paso esencial en la transición hacia la elección del nuevo líder de la Iglesia Católica.
La comunidad internacional observa con respeto y solemnidad los acontecimientos en Roma, reconociendo el legado del papa Francisco y la importancia de los ritos que marcan el fin de su pontificado.
Las autoridades italianas continúan trabajando para asegurar que los eventos se desarrollen de manera ordenada y segura, permitiendo que los fieles rindan homenaje al papa Francisco y participen en las ceremonias que darán inicio a una nueva etapa en la Iglesia Católica.
El proceso de selección del nuevo pontífice, que se llevará a cabo en el cónclave, es un momento de reflexión y unidad para la Iglesia, que busca un líder que continúe el trabajo pastoral y espiritual iniciado por Francisco.
Mientras tanto, Roma se prepara para recibir a miles de peregrinos y fieles que llegarán para rendir homenaje al papa Francisco, reflejando la profunda conexión espiritual que ha cultivado durante su pontificado.
La ciudad se transforma en un centro de oración y reflexión, donde se espera que las ceremonias funerarias sean un testimonio de la vida y legado del papa Francisco, y un punto de partida para la elección de su sucesor.


