EE.UU. refuerza su presencia militar en Panamá en medio de tensiones por el Canal

La reciente visita del almirante Alvin Holsey a Panamá reaviva el debate sobre la presencia militar estadounidense en el país. Mientras se realizan ejercicios conjuntos para proteger el Canal, sectores cuestionan si la cooperación con Washington vulnera la soberanía panameña.

El almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, realizó una visita oficial a Panamá los días domingo y lunes pasados, en el marco de una agenda de seguridad regional que incluyó ejercicios militares conjuntos y encuentros con autoridades panameñas.

Según informó la Embajada de EE.UU. en Ciudad de Panamá, el alto mando estadounidense recorrió la Base Cristóbal Colón del Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) y supervisó maniobras de entrenamiento junto a fuerzas especiales panameñas. Las actividades se centraron en la protección del Canal de Panamá y otros activos estratégicos.

“Este entrenamiento hombro a hombro fortalece la confianza mutua y nuestra capacidad para responder a amenazas compartidas”, declaró Holsey, destacando la relevancia geopolítica de la vía interoceánica para la seguridad del continente. Sus declaraciones fueron difundidas mediante un comunicado oficial.

Desde julio, unidades especiales de ambos países llevan a cabo entrenamientos orientados a contrarrestar amenazas transnacionales, en particular el narcotráfico, el crimen organizado y riesgos potenciales para la infraestructura crítica del canal, considerado esencial para el comercio global.

El almirante Alvin Holsey junto al ministro de Seguridad Pública de Panamá, Frank Abrego. Foto: (X/@Southcom)

La Embajada estadounidense enfatizó que esta es la tercera visita del almirante Holsey a Panamá en lo que va del año, como muestra del “compromiso sostenido” de Estados Unidos con la seguridad y estabilidad de la región. Además, anunció que Holsey viajará esta semana a Argentina en una gira regional.

Sin embargo, esta cooperación militar no ha estado exenta de controversia. Sectores políticos y sociales panameños han cuestionado el alcance de un memorando firmado en abril entre el Ministerio de Seguridad Pública de Panamá y el Departamento de Defensa de EE.UU., el cual prevé una mayor presencia militar estadounidense en territorio panameño.

Foto: (X/@Southcom)

El acuerdo permite el ingreso rotativo y temporal de personal y equipos estadounidenses, bajo el argumento de cooperación en defensa. Para sus críticos, este tipo de convenios podrían vulnerar el principio de neutralidad del Canal de Panamá y poner en riesgo la soberanía nacional.

La administración del presidente José Raúl Mulino ha salido al paso de las críticas, asegurando que Panamá conserva el control absoluto del canal y que la cooperación con Washington es “estrictamente técnica” y limitada al ámbito de la seguridad regional.

Desde el Ejecutivo también se recordó que este tipo de acuerdos no son nuevos: durante las últimas tres décadas, se han firmado más de veinte memorandos similares con diferentes gobiernos estadounidenses, sin que ello haya significado un quebrantamiento del Tratado del Canal.

No obstante, la polémica se intensificó luego de que se conocieran declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresó su interés en “recuperar el Canal para Estados Unidos”, señalando una presunta influencia china en su administración. La frase encendió alarmas en varios sectores de Panamá.

El gobierno panameño ha negado categóricamente tales señalamientos, insistiendo en que el Tratado de Neutralidad del Canal, vigente desde 1977, garantiza el control soberano de Panamá sobre la vía y sus operaciones, sin injerencias externas.