EE.UU. ofrece recompensa por Sebastián Marset y señala a Venezuela como posible refugio del narco uruguayo

El gobierno de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta dos millones de dólares por información que lleve a la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, acusado de liderar una red criminal de cocaína en el Cono Sur y de lavar dinero en el sistema financiero estadounidense. Washington sospecha que el prófugo podría estar escondido en Venezuela.

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este miércoles una recompensa de hasta USD 2 millones por datos que conduzcan a la captura o condena del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los criminales más buscados de América del Sur. Según las autoridades, Marset dirige una red de tráfico de cocaína con ramificaciones en varios países del Cono Sur, y ha movido grandes sumas de dinero ilícito a través de entidades financieras estadounidenses.

En una rueda de prensa virtual, F. Cartwright Weiland, jefe de la Oficina de Asuntos Internacionales sobre Narcóticos del Departamento de Estado, reveló que las investigaciones apuntan a Venezuela como posible refugio del fugitivo.

“Sospechamos hoy que el paradero de Marset quizás esté en Venezuela”, dijo Weiland, aunque aclaró que esa información aún no ha sido confirmada oficialmente.

La declaración marca un giro en la búsqueda del narco, que ha sido vinculado a más de 16 toneladas de cocaína incautadas en Europa, incluyendo un cargamento de 11 toneladas en el puerto de Amberes, Bélgica, en 2021.

El Departamento de Justicia estadounidense también formalizó cargos por lavado de dinero contra Marset, destacando que se trata de una de las investigaciones más importantes contra el crimen organizado en Paraguay. Marset ha sido objeto de acusaciones en Paraguay, Bolivia y Uruguay, su país natal, donde su nombre ha generado debates políticos debido a su perfil público y sus vínculos con actividades ilícitas.

En 2023, Bolivia ofreció una recompensa de USD 100.000 por su captura, pero el reciente anuncio de EE.UU. eleva la presión regional con una cifra sin precedentes para un prófugo sudamericano. Weiland lo describió como un criminal que oculta su rol tras una imagen de lujo, participando en carreras de autos y comprando clubes deportivos. “Su riqueza está manchada de sangre desde Montevideo hasta Miami”, señaló.

La extradición desde España de su esposa, Giannina García Troche, también acusada de lavado de dinero, es vista como un paso clave en la ofensiva judicial internacional contra la red que lidera Marset. La mención de Venezuela coincide con la creciente preocupación en Washington sobre la falta de colaboración de algunos gobiernos en el combate al narcotráfico, especialmente en lo que respecta a fugitivos de alto perfil.

“Marset ha evadido su captura hasta ahora, pero con el apoyo de nuestros aliados en la región, terminará enfrentando la justicia”, concluyó Weiland, al destacar el rol clave de la DEA y de los gobiernos de Paraguay, Uruguay y Bolivia en la operación conjunta.