Edgardo Kueider, exsenador de Argentina por Entre Ríos, rompió el silencio tras su detención en diciembre de 2024 en Paraguay, donde fue hallado con más de 200 mil dólares sin declarar. En una entrevista con Eduardo Feinmann en Radio Mitre, Kueider negó las acusaciones de corrupción vinculadas a su voto a favor de la Ley de Bases, aprobada en 2024.
El exlegislador afirmó que su respaldo a la ley fue una decisión política basada en su convicción de evitar una crisis en el gobierno democrático recién asumido. “No hay plata ilícita en esto”, subrayó, rechazando las versiones que lo vinculan con una supuesta coima por su voto.
Kueider también se refirió a las acusaciones de “traición” por haberse distanciado del kirchnerismo y formar un bloque propio en el Senado. En su defensa, aclaró que no era kirchnerista en Entre Ríos y que siempre hubo confrontaciones con ese sector.
En cuanto a la detención en Paraguay, el exsenador explicó que llevaba el dinero para realizar una inversión personal y que no tenía intención de ocultarlo. Sin embargo, las autoridades paraguayas lo acusaron de contrabando de divisas, ya que no presentó la documentación requerida para ingresar el dinero al país.
Kueider también expresó su preocupación por las amenazas recibidas tras su detención. Aseguró que ha recibido mensajes intimidatorios, algunos de los cuales sugieren que podría ser “hecho desaparecer” para evitar que hable sobre el caso.
El Senado argentino expulsó a Kueider en diciembre de 2024 por una amplia mayoría, tras conocerse su detención en Paraguay. La decisión fue respaldada incluso por el presidente Javier Milei, quien prefirió mantener su discurso contra la corrupción.
La detención de Kueider y su posterior expulsión del Senado han generado un debate sobre la transparencia y la ética en la política argentina. Mientras algunos defienden su inocencia, otros consideran que su accionar pone en duda la integridad de los funcionarios públicos.
El caso también ha puesto en evidencia las tensiones internas dentro del Senado, donde Kueider había formado un bloque autónomo para defender los intereses de su provincia. Su salida ha alterado la configuración del Senado, favoreciendo al kirchnerismo con la llegada de una nueva senadora en su lugar.
A pesar de las acusaciones en su contra, Kueider mantiene su postura de inocencia y espera que la justicia determine su situación. Mientras tanto, continúa enfrentando las repercusiones políticas y sociales de su detención y expulsión del Senado.
La situación de Kueider refleja los desafíos que enfrenta la política argentina en términos de transparencia y confianza pública. Su caso podría sentar un precedente en la lucha contra la corrupción y en la definición de los límites de la inmunidad parlamentaria.
En conclusión, el exsenador Edgardo Kueider se mantiene firme en su defensa, rechazando las acusaciones de corrupción y atribuyendo su voto a la Ley de Bases a una decisión política. Su caso sigue siendo un tema de debate en la política argentina y podría tener implicaciones en futuras legislaciones sobre la conducta de los funcionarios públicos.


