Ecuador desmantela red criminal ligada a disidentes de las FARC

Con una operación a gran escala, el gobierno de Daniel Noboa logró la captura de 26 personas vinculadas a los Comandos de la Frontera y el embargo de bienes valorados en 300 millones de dólares. La organización es señalada por ataques armados y lavado millonario.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este martes que las fuerzas de seguridad capturaron a 26 personas presuntamente vinculadas a los Comandos de la Frontera, un grupo armado disidente de las extintas FARC. El operativo también resultó en el embargo de más de 100 propiedades, con un valor estimado de 300 millones de dólares.

Los Comandos de la Frontera surgieron tras la desmovilización de las FARC en 2016, al margen del proceso de paz firmado con el Estado colombiano. Aunque actualmente negocian con el gobierno de Gustavo Petro, no han logrado avances concretos. En Ecuador, se les responsabiliza por hechos de violencia extrema, incluido un ataque letal contra soldados en la Amazonía.

En mayo pasado, once militares ecuatorianos fueron asesinados en una emboscada con armas largas, explosivos y granadas. El hecho ocurrió durante una operación contra la minería ilegal en la región amazónica. Desde entonces, la presión sobre este grupo armado ha sido creciente por parte de las fuerzas ecuatorianas.

“Hoy dimos el mayor golpe a las economías criminales en la historia del Ecuador”, escribió Noboa en su cuenta de X (antes Twitter), haciendo referencia al valor de los bienes incautados. La cifra millonaria representa un duro revés económico para esta red delictiva.

El ministro del Interior, John Reimberg, detalló que el operativo incluyó 68 allanamientos realizados de manera simultánea en nueve provincias. Las intervenciones se ejecutaron en zonas estratégicas: regiones fronterizas con Colombia y Perú, provincias costeras con salida al Pacífico y la capital, Quito.

Durante la operación también se embargaron cinco empresas utilizadas para blanquear más de 70 millones de dólares, según revelaron las autoridades. Estas firmas operaban como fachadas para actividades ilegales que financiaban el accionar del grupo armado en ambos lados de la frontera.

El operativo movilizó a unos 600 agentes de seguridad, incluidos cuerpos de élite fuertemente armados. En los videos difundidos por la Policía Nacional, se observan escenas de los allanamientos en residencias de alto nivel, donde fueron detenidos los sospechosos, muchos de ellos esposados y escoltados por fuerzas especiales.

La organización está presuntamente liderada por Roberto Álvarez, alias “Gerente”, señalado como uno de los cerebros detrás de la estructura criminal. El gobierno confirmó su captura en Emiratos Árabes Unidos en junio, y actualmente se tramita su extradición hacia Ecuador.

El caso de Álvarez no es aislado. En febrero, la fiscalía colombiana detuvo a Andrés Rojas, alias “Araña”, uno de los cabecillas del grupo en Colombia, justo cuando participaba en diálogos exploratorios con delegados del gobierno de Petro. Esto ha puesto en tela de juicio la viabilidad de los actuales procesos de paz.

Ecuador, conocido hasta hace pocos años como un territorio relativamente pacífico en América Latina, atraviesa hoy una crisis de seguridad. La lucha entre bandas por el control del narcotráfico, combinada con una economía dolarizada y altos niveles de corrupción, lo han convertido en uno de los países más violentos de la región.

Las rutas marítimas de Ecuador, especialmente sus puertos sobre el Pacífico, se han vuelto puntos clave para el narcotráfico internacional. Esto ha llevado a que las estructuras criminales transnacionales busquen instalarse y operar desde el país, con la colaboración de grupos locales.