Este 11 de septiembre se cumplen 24 años desde que Estados Unidos sufrió uno de los golpes más devastadores en su historia moderna, cuando atentados coordinados por la organización terrorista Al Qaeda cobraron la vida de casi 3.000 personas.
Las ceremonias de conmemoración se realizan en tres lugares emblemáticos: la zona cero en Nueva York, el Pentágono en Virginia y un campo cerca de Shanksville, Pensilvania, donde se estrelló el vuelo 93.
En el bajo Manhattan, familiares y autoridades se reúnen para recordar a las víctimas mediante la lectura de sus nombres y momentos de silencio que coinciden con el impacto y la caída de las Torres Gemelas.
Al caer la noche, dos haces de luz se elevarán desde la zona cero, recreando la silueta de los edificios destruidos. Este “Tributo de Luz” se ha convertido en un símbolo poderoso de memoria y resistencia para la ciudad y el país.

Elizabeth Hillman, directora del Museo Memorial del 11-S, advirtió que las consecuencias del atentado van más allá de aquel día: “Desde entonces, más personas han muerto por problemas de salud relacionados con el 11-S que por el ataque en sí”.
Este año, las autoridades han reforzado la seguridad en los sitios de homenaje, en un contexto de creciente tensión tras el asesinato reciente de un activista conservador en Utah, un recordatorio de que la memoria del 11-S sigue siendo delicada y relevante.
El vicepresidente James David Vance y su esposa Usha estarán presentes en la ceremonia de Nueva York, donde se busca mantener el acto alejado de connotaciones políticas, enfocándose en el respeto a las víctimas.
En el Pentágono, se conmemorará a los 184 militares y civiles que murieron cuando un avión secuestrado impactó contra el cuartel general del Ejército estadounidense. El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump asistirán al evento y luego presenciarán un partido de béisbol en Nueva York.
Mientras tanto, en Shanksville, Pensilvania, familiares y autoridades rendirán homenaje a los pasajeros y tripulantes del Vuelo 93, con una ceremonia que incluirá la lectura de nombres, minutos de silencio y ofrendas florales.
Doug Collins, secretario de Asuntos de Veteranos, participará en el evento, que recuerda la valentía de quienes intentaron evitar que el avión alcanzara su objetivo, sacrificando sus vidas.

