Donald Trump y Benjamín Netanyahu presentan un plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, revelaron en Washington un ambicioso plan de 20 puntos para detener la guerra en Gaza y establecer un esquema de gobernanza internacional. Aunque el acuerdo marca un giro en la diplomacia, persisten dudas sobre la aceptación de Hamas y la viabilidad de su implementación.

El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu presentaron este lunes en la Casa Blanca un plan de 20 puntos que busca detener de inmediato la guerra en Gaza y sentar las bases de un marco político y económico posterior al conflicto.

Según detallaron ambos líderes, el acuerdo prevé un alto el fuego inmediato condicionado a la aceptación de todas las partes involucradas, así como la liberación de los rehenes israelíes en un plazo de 72 horas desde que Israel dé su visto bueno.

Trump anunció que una junta de gobierno temporal, encabezada por él mismo e integrada por figuras internacionales como el ex primer ministro británico Tony Blair, administraría Gaza de manera provisional, con supervisión internacional.

Durante la rueda de prensa conjunta, Trump aseguró que Estados Unidos dará “pleno respaldo” a Israel para emplear todos los medios si Hamas rechaza el plan. Netanyahu, por su parte, advirtió que, de ser necesario, Israel actuará unilateralmente para resolver el conflicto.

El plan contempla medidas de reconciliación, entre ellas la liberación de prisioneros palestinos a cambio de la devolución de rehenes. Israel liberaría a 250 condenados a cadena perpetua y a 1.700 gazatíes detenidos tras octubre de 2023, incluidas mujeres y niños.

En paralelo, se ofrecerá amnistía a combatientes de Hamas que entreguen sus armas y opten por la convivencia pacífica. Aquellos que deseen abandonar Gaza contarán con un pasaje seguro hacia terceros países.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se estrechan la mano en una conferencia de prensa conjunta en el Comedor de Estado de la Casa Blanca en Washington. Foto: (REUTERS/Jonathan Ernst)

Otro de los puntos establece la entrada inmediata de ayuda humanitaria, bajo supervisión de la ONU y la Media Luna Roja, incluyendo alimentos, medicinas y reparación de infraestructura básica. El cruce de Rafah se abrirá en ambas direcciones.

Gaza pasará a estar bajo un “comité tecnocrático palestino” con apoyo del llamado Board of Peace, presidido por Trump. Este órgano manejará los fondos de reconstrucción hasta que la Autoridad Palestina esté en condiciones de retomar el control.

El documento también propone un plan económico diseñado por expertos, la creación de una zona de desarrollo especial y un paquete de incentivos internacionales que incluirán inversión en infraestructura y proyectos de modernización.

El plan deja fuera a Hamas de cualquier rol político en Gaza y ordena la destrucción total de su arsenal bajo verificación internacional. Además, se desplegará una Fuerza Internacional de Estabilización para entrenar a policías locales y controlar las fronteras.

Los últimos puntos abren un horizonte político: se prevé un proceso de diálogo interreligioso, la posibilidad de avanzar hacia la autodeterminación palestina y la creación de un Estado, siempre que la Autoridad Palestina lleve adelante reformas internas.

La propuesta cierra con un compromiso de Estados Unidos de mediar en un proceso de coexistencia entre israelíes y palestinos. Sin embargo, persisten dudas sobre la aceptación de Hamas, el rechazo a una tutela encabezada por Trump y las tensiones internas en Israel, donde sectores radicales presionan por anexar Cisjordania y Gaza.