La manifestación de la Generación Z en Paraguay se desarrolló este domingo en el centro de la capital, con una marcada presencia policial que incluyó cascos azules y unidades de linces.
El objetivo de la protesta era visibilizar el descontento ciudadano y exigir la liberación de manifestantes detenidos en acciones anteriores.
Los participantes intentaron avanzar por la calle 15 de Agosto hacia el Congreso Nacional, pero el paso fue bloqueado por las fuerzas del orden.
Ante la imposibilidad de continuar, los manifestantes se dirigieron por la calle Chile hasta instalarse frente a la Comandancia de la Policía Nacional.
Allí exigieron la liberación de tres personas que habían sido detenidas previamente, señalando que no cometieron delitos, salvo usar un megáfono para expresar sus demandas.
Entre los aprehendidos se encontraba Jennifer Gonzalez, enfermera, trasladada a la Agrupación Urbana; mientras que Orlando Acuña, de 25 años, y Santiago Espínola, de 19, fueron derivados a la FOPE a disposición de la Fiscalía.
Testigos señalaron que los policías mostraron nerviosismo y trataron de desalentar la llegada de nuevos manifestantes, calificando al grupo como “inadaptados que buscan generar violencia”.
Durante la protesta se registró un momento tenso en la intersección de la calle 15 de Agosto y Presidente Franco, que motivó la intervención de un carro hidrante y la movilización de cascos azules.
A pesar del reducido número de participantes, la protesta evidenció el temor del Gobierno frente a medidas de hartazgo social, según comentaron observadores presentes en el lugar.
Los manifestantes destacaron la importancia de expresar sus demandas pacíficamente, aunque reconocieron que las detenciones previas y la fuerte presencia policial generan un clima de intimidación.
El despliegue de seguridad también incluyó cateos a transeúntes y revisión de mochilas, medidas que intensificaron la tensión entre civiles y autoridades.


