Las delegaciones de alto nivel de Ucrania y Rusia llegaron este miércoles a Estambul para participar en una nueva ronda de negociaciones, auspiciada por el gobierno turco. El encuentro, aunque rodeado de escepticismo, busca explorar vías hacia un posible acuerdo de paz.
La representación rusa, liderada por el asesor del Kremlin y exministro de Cultura, Vladimir Medinski, aterrizó por la tarde en el aeropuerto internacional de la ciudad. Por su parte, la delegación ucraniana, encabezada por Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y exministro de Defensa, llegó unas horas antes, según confirmó la televisión pública ucraniana.
Previo a las conversaciones, los enviados de Kiev fueron recibidos en Ankara por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien reiteró su disposición a facilitar el diálogo entre las partes. El jefe de gabinete de la presidencia ucraniana, Andrí Yermak, quien acompaña la delegación, agradeció el gesto y abordó con autoridades turcas los desafíos de seguridad regional y la cooperación bilateral en defensa.
Desde Moscú, el vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, rebajó las expectativas al señalar que “no se espera un camino fácil” y anticipó que las conversaciones serán difíciles. Una postura similar asumió el asesor presidencial ucraniano Mijailo Podoliak, quien advirtió que “no habrá avances significativos” mientras Rusia no enfrente mayor presión internacional.
No obstante, Kiev considera que esta nueva ronda podría servir para avanzar en puntos humanitarios, como la liberación de prisioneros y el retorno de menores ucranianos trasladados por la fuerza a territorio ruso. También, según fuentes diplomáticas, se busca allanar el camino hacia una eventual cumbre entre los presidentes Volodimir Zelensky y Vladimir Putin, propuesta aún rechazada por el Kremlin.
Una fuente del equipo negociador ucraniano reveló a la agencia AFP que Ucrania está abierta a pactar un alto el fuego, pero advirtió que todo dependerá de si Rusia abandona su tono de ultimátum y adopta una postura más constructiva. La misma fuente subrayó que sin cambios de actitud, será difícil alcanzar acuerdos sustanciales.
En un mensaje publicado este miércoles, el presidente Zelensky volvió a condenar los ataques rusos contra infraestructura civil y reiteró que su delegación insistirá en un cese total de hostilidades como paso imprescindible hacia una solución política.
Las conversaciones en Estambul marcan el tercer intento de mediación en suelo turco. Las rondas previas, realizadas el 16 de mayo y el 2 de junio, permitieron concretar un canje de prisioneros, pero no lograron definir una hoja de ruta hacia una tregua estable. El Kremlin ha
En paralelo, Estados Unidos ha incrementado la presión sobre Moscú. El presidente Donald Trump advirtió que impondrá nuevas sanciones si Rusia no muestra avances concretos en un plazo de 50 días, una medida que busca acelerar las negociaciones, aunque podría tensar aún más la situación en el terreno.


