Brasil y Estados Unidos pactan profundizar la lucha conjunta contra el crimen organizado

En una conversación telefónica de 40 minutos, los presidentes de Brasil y Estados Unidos acordaron fortalecer la cooperación bilateral en materia de seguridad y avanzar en negociaciones comerciales. Lula insistió en la necesidad de revisar los aranceles aplicados a productos brasileños, mientras Trump expresó su disposición a trabajar de manera coordinada para enfrentar redes criminales internacionales.

Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump mantuvieron una extensa conversación telefónica para reencauzar la relación entre Brasil y Estados Unidos, después de meses de tensiones diplomáticas. La comunicación se centró tanto en cuestiones de seguridad como en temas comerciales estratégicos para ambos países.

Según la Presidencia de Brasil, la llamada, que se prolongó por unos 40 minutos, permitió que los mandatarios coincidieran en la necesidad de reforzar la cooperación bilateral para combatir organizaciones criminales transnacionales, un desafío que afecta directamente a la región.

Durante el diálogo, Lula valoró los recientes operativos norteamericanos que han permitido rastrear y exponer ramificaciones de redes delictivas con operaciones fuera del territorio estadounidense. Destacó además los esfuerzos brasileños para debilitar la estructura financiera de estos grupos.

Washington, por su parte, continúa desarrollando operativos en el Caribe contra embarcaciones sospechosas de participar en esquemas de narcotráfico, una estrategia que, según analistas, también aumenta la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

Distintas imágenes satelitales analizadas por The New York Times muestran a buques estadounidenses operando cerca de zonas costeras venezolanas poco transitadas, lo que sugiere un incremento en la vigilancia marítima en áreas sensibles.

En ese contexto, Lula remarcó que el fortalecimiento de la cooperación internacional es un punto clave para frenar el avance del crimen organizado y subrayó que Brasil está ejecutando medidas para afectar directamente el flujo económico de estas organizaciones.

Trump respondió asegurando que está “completamente dispuesto” a profundizar el trabajo conjunto con Brasil y reiteró su apoyo a nuevas iniciativas destinadas a frenar la criminalidad transnacional, según informó el Palacio de Planalto.

En materia comercial, Lula aprovechó la llamada para insistir en la eliminación de los aranceles impuestos por Estados Unidos a exportaciones brasileñas. Celebró la reciente retirada de un recargo adicional del 40% aplicado a productos como carne, frutas y café, aunque recordó que aún quedan otros rubros pendientes de revisión.

Brasil calificó como prioritaria la discusión sobre aranceles, especialmente porque las tarifas aplicadas durante los primeros meses del retorno de Trump al poder generaron repercusiones significativas en sectores exportadores brasileños.

Los sobrecargos formaban parte de un paquete tarifario más amplio, en el que Brasil se vio particularmente afectado por un adicional del 40% aplicado a numerosas exportaciones, en medio del deterioro de las relaciones diplomáticas tras la condena por golpismo contra Jair Bolsonaro.

La relación bilateral se encontraba prácticamente paralizada desde enero, cuando Trump volvió a asumir la presidencia estadounidense. No obstante, un breve encuentro entre ambos mandatarios durante la Asamblea General de la ONU abrió una puerta al diálogo que ahora se consolida con la conversación telefónica.

Al cierre de la llamada, Lula y Trump acordaron mantener un canal de comunicación abierto para monitorear los avances tanto en las iniciativas de seguridad como en las negociaciones comerciales, con el objetivo de normalizar y fortalecer la cooperación entre ambas naciones.