El partido que podría confirmar la clasificación de la Albirroja al Mundial 2026 congregará un operativo de seguridad masivo: serán cerca de 4.000 policías desplegados para garantizar el orden, según detalló el comisario Héctor Fernández, director de Eventos Deportivos.
El Estadio Defensores del Chaco recibirá a 35.000 aficionados, mientras que unos 400 simpatizantes ecuatorianos estarán ubicados en el sector de Preferencia E, dentro de la Gradería Norte, como parte de los preparativos en curso.
En un esquema de seguridad estricto, se establecerán tres anillos concéntricos. El primero controlará boletos y documentación; el segundo inspeccionará posibles objetos prohibidos como hebillas grandes, envases o silbatos; y el tercero delimitado en torno al estadio será operado con personal táctico.
Las zonas urbanas de Palma, Estrella y la Costanera Norte pasarán a ser peatonales antes del partido para facilitar la movilidad y evitar contratiempos. Estas áreas acogerán también pantallas gigantes para que el aficionado viva el momento fuera del estadio.
La Policía Municipal de Vigilancia se suma con 60 agentes adicionales: 30 desplegados en el entorno del estadio, otros 15 en la zona central donde se instalarán pantallas, y 15 en Carmelitas, reforzando la seguridad urbana.
Esta megaoperación no solo busca resguardar el evento deportivo, sino también prevenir aglomeraciones descontroladas, enfrentamientos o excesos de consumo de alcohol en puntos de reunión ciudadana y espacios públicos cercanos.
La estrategia de seguridad incluye controles de alcoholemia, identificación previa de vecinos y filtros para detectar situaciones de riesgo. A su vez, se espera mantener el orden tras el partido, especialmente si se produce una celebración masiva.
La implementación de tres anillos, peatonalización y presencia policial en zonas clave confirma una planificación meticulosa que busca anticiparse a posibles emergencias y garantizar fluidez urbana.
La logística del ingreso y egreso de aficionados fue coordinada entre fuerzas de seguridad y autoridades gubernamentales, destacándose el uso de lectores de QR, filtros de acceso y atención médica y vial preventiva.


