Brasil: Cinco fallecidos por alcohol adulterado y Gobierno exige control en plataformas digitales

Tras reportarse cinco muertes por intoxicación con metanol, el Gobierno brasileño instó a plataformas digitales a revisar la venta de destilados y reforzar controles internos. Se investigan 24 casos de intoxicación, con sanciones y detenciones en marcha.

El Gobierno de Brasil emitió este miércoles una recomendación dirigida a las principales plataformas de comercio electrónico para revisar los anuncios de bebidas alcohólicas, luego de que cinco personas murieran tras consumir productos adulterados con metanol.

La Secretaría Nacional del Consumidor (Senacon) aclaró que la medida es voluntaria, aunque previamente había comunicado que la suspensión de ventas sería “temporal”.

Ahora, las empresas solo deben verificar sus anuncios y mecanismos internos para evitar la oferta de bebidas sin comprobación de procedencia, etiqueta o registro oficial.

Entre las plataformas notificadas se encuentran Shopee, Mercado Libre, Amazon, Casas Bahia y Carrefour, responsables de millones de transacciones diarias en todo el país.

Senacon sí ordenó la suspensión de la venta de insumos que puedan ser usados para falsificar bebidas, como tapones, sellos y botellas no coleccionables.

“Las empresas deben garantizar que todas las bebidas sean originales, producidas por proveedores registrados y con etiquetas y registros adecuados”, señaló el organismo en un comunicado oficial.

La venta de bebidas adulteradas es considerada una infracción grave, con posibilidad de multas y procesos penales para quienes incumplan la normativa.

Hasta el momento, el Gobierno confirmó cinco fallecimientos recientes por intoxicación con metanol, un compuesto altamente tóxico que puede causar vómitos, fuertes dolores de cabeza, ceguera e incluso la muerte.

En total, se han registrado 24 casos confirmados de intoxicación, la mayoría concentrados en el estado de San Pablo, el más poblado de Brasil.

La proliferación de incidentes llevó a las autoridades regionales a suspender las licencias de seis distribuidoras y de dos bares, sospechosos de vender bebidas adulteradas.

Durante las operaciones iniciadas a finales de septiembre, se incautaron cerca de 20.000 botellas que serán analizadas para confirmar su adulteración, y 21 personas fueron detenidas por su presunta implicación.