Naciones Unidas atraviesa una de las crisis financieras más graves de su historia. La organización anunció que reducirá en un 25% sus efectivos de mantenimiento de la paz debido a la falta de fondos que pone en riesgo su operatividad global.
Altos funcionarios del organismo informaron que el recorte implica la repatriación de miles de soldados y policías desplegados en distintas misiones internacionales, así como la suspensión parcial de personal civil.
“Tendremos que repatriar aproximadamente el 25% de nuestras tropas y policías, junto con su equipamiento”, detalló un funcionario que habló bajo condición de anonimato.
Además, las misiones deberán ajustar sus presupuestos con una reducción equivalente al 15% de sus costos operativos, medida que se aplicará gradualmente en un periodo de nueve meses.
Los ajustes, advierten, tendrán consecuencias directas en la capacidad de la ONU para cumplir con los mandatos del Consejo de Seguridad, especialmente en regiones donde los conflictos siguen activos.
“Repatriar unidades y personal lleva tiempo. Esto impactará significativamente en nuestras operaciones”, reconoció el funcionario, al referirse a la presión financiera que sufre la institución por el incumplimiento de pago de las cuotas anuales por parte de los Estados miembros.
Jean-Pierre Lacroix, secretario general adjunto de Operaciones de Paz, confirmó que la situación de liquidez “se ha deteriorado de forma alarmante”, generando una crisis que obliga a activar planes de contingencia.
“Las operaciones de paz se financian con aportes obligatorios de los países miembros, pero cada vez son menos los que pagan completa y puntualmente”, explicó Lacroix durante la III Conferencia Ministerial de América Latina y el Caribe sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz, celebrada en Luque, Paraguay.
Según Lacroix, la ONU se ve forzada a limitar gastos y suspender parte de sus programas de despliegue, una decisión que calificó como “difícil pero inevitable”.
En la misma línea, el secretario general António Guterres convocó a los países contribuyentes para detallar los alcances del ajuste y evitar que la reducción afecte misiones críticas en África, Medio Oriente y América Latina.
Pese al complejo panorama, Lacroix agradeció el compromiso de las naciones latinoamericanas, que actualmente aportan cientos de Cascos Azules, y destacó la necesidad de mantener la unidad frente a un Consejo de Seguridad cada vez más dividido.
Durante el encuentro, el ministro de Defensa paraguayo, Óscar González, reafirmó el compromiso de Paraguay con la paz internacional. El país, que ejerce la presidencia temporal de la Relacopaz, transferirá el liderazgo a Uruguay este jueves, junto con la aprobación de la Declaración de Asunción 2025, que definirá los nuevos compromisos regionales por la estabilidad y la cooperación global.


