Sandra Barreto, ciudadana paraguaya, expresó su agradecimiento a los gobiernos de Paraguay y Argentina por permitir que su hijo fuera beneficiario del convenio sanitario Paraguay-Corrientes, que facilita el acceso a tratamientos especializados en la provincia argentina.
Su hijo, de 21 años, estaba diagnosticado con arritmia cardíaca Wolf Parkinson White y necesitaba un procedimiento llamado ablación, complejo y costoso en Paraguay, con un valor estimado entre 40 y 45 millones de guaraníes.
La espera en Paraguay se prolongó más de un año, debido a la falta de insumos y disponibilidad de este tipo de procedimiento en hospitales locales, lo que dificultaba la atención de pacientes con esta dolencia.
Gracias al convenio, el joven pudo acceder al tratamiento en el Instituto de Cardiología de Corrientes, logrando realizarse la ablación por vía anómala de manera segura y eficiente.
“Es un sueño que estamos cumpliendo. No sabía que existía este convenio, que se firmó en julio de este año”, expresó la madre, visiblemente emocionada por la recuperación de su hijo.
Sandra Barreto destacó la coordinación logística del convenio, que incluyó traslado en ambulancia desde su hogar hasta el instituto y el regreso posterior, asegurando comodidad y seguridad para el paciente.

La madre resaltó que la iniciativa representa una oportunidad única para paraguayos que no pueden costear procedimientos de alta complejidad debido a su elevado precio.
En hospitales de Asunción, como el Hospital San Jorge, no se cuentan con los insumos ni la infraestructura para realizar este tipo de ablaciones por vía anómala, lo que hace que convenios internacionales sean esenciales para salvar vidas.
Sandra Barreto también valoró la hospitalidad y atención del personal argentino, quienes acompañaron todo el proceso, desde estudios electrofisilológicos hasta la intervención quirúrgica.
“Puedo decir que mi hijo volvió a nacer. Ahora podrá tener una mejor calidad de vida y desarrollar sus actividades con normalidad”, afirmó la madre, visiblemente emocionada por los resultados del procedimiento.
El caso evidencia la importancia de la cooperación internacional en salud, que permite a pacientes paraguayos acceder a tratamientos complejos sin enfrentar barreras económicas insalvables.


