El presidente de Argentina, Javier Milei iniciará este lunes un viaje a Nueva York en un contexto de alta tensión política y económica, marcado por la necesidad urgente de un respaldo externo para estabilizar la economía argentina.
El desplazamiento contemplaba una reunión ese mismo día con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, aunque fue reprogramada tras retrasos en la partida desde Buenos Aires.
Desde el Gobierno confirmaron que han entablado contactos con Washington, incluidos llamados durante el fin de semana, para estudiar la posibilidad de un préstamo otorgado por el Tesoro de EE.UU., en medio de la “inestabilidad importante” de los mercados locales.
Aún así, destacaron que las negociaciones todavía se encuentran en etapas técnicas y que no se espera un anuncio inmediato de cifras, en un intento de moderar expectativas.
“No habrá un anuncio financiero en estos días”, declararon fuentes oficiales, subrayando que lo político y lo técnico deben alinearse antes de cualquier confirmación oficial.
Sin embargo, la demora misma genera incertidumbre: analistas advierten que, si Milei retorna sin un compromiso concreto de respaldo, podría desatarse una nueva ola de desconfianza financiera.
Argentina afronta vencimientos de deuda por cerca de US$ 8.500 millones para 2026, una cifra que se ha vuelto central en las negociaciones con socios internacionales.
Las reuniones clave incluyen una bilateral con Donald Trump, prevista para el martes al mediodía, y encuentros con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent. Además, la Asamblea General de la ONU servirá de plataforma para exponer la agenda económica.
Milei viaja acompañado por ministros y miembros cercanos del gabinete, lo que evidencia la magnitud del desafío que encara su administración frente a la crisis cambiaria, la caída de reservas y el temor por la solvencia futura.
Fuente: La Nación Argentina


