Uruguay desmantela una red de tráfico de hachís vinculada al crimen organizado brasileño

En un operativo realizado en Montevideo, la Policía uruguaya incautó 296 kilos de hachís y 6,5 kilos de metanfetamina. La investigación apunta a una red transnacional con nexos en Brasil y Estados Unidos.

Los Agentes de la Policía Nacional de Uruguay realizaban patrullajes en el barrio Los Bulevares, en la periferia de Montevideo. Al inspeccionar un camión aparentemente cargado con troncos, descubrieron que en su interior se encontraban 21 cajas con compresores de aire, los cuales albergaban 296 kilos de hachís y 6,5 kilos de metanfetamina.

La sustancia fue identificada como hachís, un derivado del cannabis con alto contenido de THC. Esta incautación se suma a otras operaciones recientes, elevando el total de hachís confiscado en el país a más de 750 kilos en las últimas semanas.

La Fiscalía de Estupefacientes, liderada por Rodrigo Morosoli, ha señalado que estas operaciones están vinculadas a organizaciones criminales brasileñas, especialmente al Primer Comando de la Capital (PCC), el grupo narcotraficante más grande de Brasil. Según Morosoli, los cargamentos provienen de Estados Unidos, específicamente de California, y son enviados a Uruguay para luego ser trasladados a Brasil.

El modus operandi detectado incluye el uso de dispositivos de geolocalización, como los “airtags”, para rastrear la ubicación de los cargamentos. Además, se han encontrado comunicaciones en aplicaciones de mensajería que detallan la logística del transporte y entrega de las sustancias.

Foto: (Ministerio del Interior de Uruguay)

La carga incautada el 7 de junio tenía un valor estimado en el mercado brasileño de aproximadamente 3 millones de dólares. Los investigadores sospechan que el destino final de la droga era la ciudad brasileña de Rivera, ubicada en la frontera con Uruguay.

Este caso resalta la creciente preocupación por la presencia de grupos criminales brasileños en Uruguay. La frontera entre ambos países, especialmente en departamentos como Rivera y Rocha, se ha convertido en una ruta estratégica para el tráfico de drogas hacia Brasil.

En respuesta a esta amenaza, Uruguay y Brasil han intensificado su cooperación en materia de seguridad. En noviembre de 2024, se inauguraron simultáneamente dos sedes policiales en Rivera y Santana do Livramento, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el crimen organizado transnacional. Además, la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID) y la Policía Federal de Brasil han llevado a cabo operaciones conjuntas, como la denominada “Operación IMPUROS”, que resultaron en la incautación de grandes cantidades de hachís y la detención de varios individuos vinculados al tráfico de drogas.