Uruguay vivió este jueves un evento inédito y emblemático al conmemorar los 40 años de la restauración democrática. En una “rareza” política que sorprendió incluso a los más grandes países, el actual presidente Yamandú Orsi se reunió con tres expresidentes en la histórica sede del Partido Colorado (PC). El acto se desarrolló en un ambiente de reflexión, nostalgia y emoción, marcado por un diálogo fluido entre líderes de diferentes partidos.
El encuentro convocó a Julio María Sanguinetti (PC), Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional) y José Mujica (Frente Amplio), quienes compartieron un espacio de intercambio de ideas y recuerdos. La única ausencia fue Luis Lacalle Pou, el actual mandatario, quien envió un mensaje en video debido a su viaje oficial. Además, estuvieron presentes la esposa de Jorge Batlle (PC), expresidente de Uruguay, y uno de los hijos de Tabaré Vázquez, otro expresidente con legado en la política nacional.

El evento fue organizado por el Partido Colorado, y su secretario general, Andrés Ojeda, no dudó en calificar la reunión como “una rareza” que destaca a Uruguay frente a otras naciones. “Esta foto es única, es una rareza en el mundo”, expresó Ojeda, haciendo referencia a la imagen histórica que reunía a líderes de diferentes fuerzas políticas para conmemorar cuatro décadas de democracia en el país.
Sanguinetti, quien fue presidente en dos períodos (1985-1990 y 1995-2000), recordó el momento histórico que vivió al asumir el poder el 1° de marzo de 1985, tras la dictadura cívico-militar. En sus palabras, expresó la enorme preocupación de ese momento, destacando la crisis bancaria que amenazaba con desestabilizar el sistema financiero del país. “Mi mayor preocupación ese día eran los bancos”, señaló Sanguinetti, revelando las tensiones económicas que marcaron su mandato.

Luis Alberto Lacalle, quien gobernó entre 1990 y 1995, recordó el primer día de su mandato y reflexionó sobre los desafíos de asumir la presidencia en un país que todavía cargaba con las secuelas de la dictadura. “A los recién asumidos los aplauden, pero al día siguiente ya te dicen que tu gobierno es de miércoles”, bromeó Lacalle Herrera, subrayando la dificultad de un mandato en un contexto tan complejo.
El expresidente valoró las circunstancias que marcaron la primera presidencia de Sanguinetti, señalando que el trabajo de esos primeros años fue esencial para dar forma a una democracia que apenas comenzaba a consolidarse.

José Mujica, el exmandatario de 2010 a 2015, participó del acto a pesar de su delicada salud, llegando en silla de ruedas. A lo largo de su intervención, Mujica destacó que, a pesar de los logros del pasado, el futuro del país y la región deben ser la verdadera preocupación. “Somos apenas tres millones de orientales”, señaló, enfatizando que Uruguay debe aprender a adaptarse a los desafíos del futuro, especialmente en un contexto global cada vez más incierto.
El evento no estuvo exento de tensiones. Durante la intervención de Mujica, una mujer del público interrumpió para reclamar sobre los militares encarcelados, acusando la falta de pruebas en su juicio. Sanguinetti rápidamente intervino, pidiendo respeto por el acto y llamando a la tolerancia, un recordatorio de que, a pesar de las diferencias, el encuentro debía ser un espacio de reflexión respetuosa.
Aunque ausente, Luis Lacalle Pou, expresidente de Uruguay, expresó su apoyo al evento a través de un video. En su mensaje, destacó la importancia de la unidad entre los líderes políticos, afirmando que “esa foto de los expresidentes con el presidente actual tiene un valor económico sustentado en la confianza”. Lacalle Pou subrayó que, en Uruguay, las discusiones políticas ocurren sin que la “sangre llegue al río”, un testimonio de la madurez política del país.

Finalmente, el presidente Orsi, quien asumió el poder en marzo de 2025, reflexionó sobre cómo la reapertura democrática permitió a los uruguayos expresar libremente sus opiniones. “Lo que más admiré de la reapertura democrática era que se podía decir lo que uno quisiera”, dijo Orsi, destacando el valor de la libertad de expresión y el respeto por las diferencias en la sociedad uruguaya.


