Ucrania desmiente acusaciones de Rusia sobre ataque a la residencia de Putin

El gobierno ucraniano rechazó las denuncias rusas sobre un supuesto ataque con drones a la residencia del presidente Vladimir Putin, asegurando que Moscú no ha presentado pruebas confiables.

Ucrania negó este lunes las acusaciones de Rusia sobre un presunto ataque con drones a la residencia del presidente Vladimir Putin, afirmando que no existe evidencia que respalde dichas afirmaciones.

El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, expresó en la red social X que “ha pasado casi un día y Rusia aún no ha proporcionado pruebas plausibles de sus acusaciones sobre el supuesto ataque de Ucrania a la residencia de Putin. No se produjo ningún ataque de ese tipo”.

El Kremlin respondió que no entregaría pruebas, alegando que todos los drones fueron interceptados por la defensa aérea rusa y que el ejército se encarga de investigar este tipo de incidentes.

Dmitry Peskov, portavoz presidencial ruso, declaró que “no creo que deba haber pruebas si se lleva a cabo un ataque con drones masivo que fue derribado gracias al sistema de defensa aérea” y anunció que Rusia “endurecerá su postura” en las negociaciones de paz.

Según el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, Ucrania habría lanzado 91 drones contra la “residencia oficial” de Putin en Nóvgorod, aunque aseguró que todos fueron neutralizados y advirtió que “no quedará sin respuesta”.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, calificó la acusación rusa como “una mentira” y consideró que se trata de una maniobra para justificar futuros ataques y debilitar los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos.

Zelensky sostuvo en un encuentro virtual con periodistas que “ellos no quieren que termine la guerra” y que las acusaciones buscan manipular la percepción internacional del conflicto.

Esta controversia se da en un contexto de intensas negociaciones diplomáticas que buscan una solución al conflicto iniciado tras la invasión rusa de 2022.

El lunes, Putin mantuvo una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump para revisar los avances de las negociaciones bilaterales, luego del encuentro previo entre Trump y Zelensky en Florida. La Casa Blanca calificó el diálogo como “positivo”.

Mientras tanto, Zelensky y representantes ucranianos conversaron con el enviado estadounidense Steve Witkoff sobre los próximos pasos del proceso de paz, asegurando que Estados Unidos ofreció garantías de seguridad sólidas por 15 años prorrogables y respaldó la presencia de tropas internacionales en Ucrania.

El nuevo plan de paz propuesto por Washington contempla congelar el frente en las posiciones actuales, sin abordar de inmediato las reivindicaciones territoriales de Rusia, ni las exigencias clave del Kremlin sobre Donetsk y la no adhesión de Ucrania a la OTAN.

Zelensky subrayó que persisten asuntos pendientes, como el funcionamiento seguro de la central nuclear de Zaporizhzhia y el estatus territorial. Además, planteó la posibilidad de un referéndum en Ucrania para que la población apruebe las condiciones de un eventual acuerdo de paz.