Tragedia aérea en Texas: un avión de la Marina mexicana cayó durante una misión humanitaria y dejó cinco muertos

Una aeronave de la Secretaría de Marina de México se accidentó en el estado de Texas mientras realizaba un vuelo de apoyo médico. El hecho, ocurrido cerca de Galveston, provocó la muerte de cinco personas y abrió una investigación binacional para esclarecer las causas del siniestro.

Un avión perteneciente a la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) se estrelló en Texas, Estados Unidos, mientras cumplía una misión de apoyo médico coordinada con una fundación especializada en atención pediátrica. El accidente dejó un saldo fatal y generó un amplio operativo de rescate en la zona.

El hecho fue confirmado oficialmente el 22 de diciembre por la propia institución naval mexicana, que informó que la aeronave sufrió un incidente durante su aproximación en las inmediaciones de Galveston, en el sur del estado de Texas.

El aparato siniestrado fue identificado como un King Air 350i, una aeronave utilizada habitualmente para misiones especiales. Según la Semar, tras el accidente se activaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate en coordinación con autoridades estadounidenses.

En un primer comunicado, la Marina había informado sobre la muerte de dos personas. Sin embargo, con el avance de las tareas de emergencia y la confirmación de datos, la cifra oficial de fallecidos se elevó a cinco, además de una persona que inicialmente permanecía no localizada.

La institución precisó que en el avión viajaban ocho personas en total: cuatro tripulantes pertenecientes al personal naval y cuatro pasajeros. La matrícula de la aeronave accidentada era ANX-1209.

Gracias a la coordinación con la Guardia Costera de Estados Unidos, se logró rescatar a seis ocupantes del avión. No obstante, dos de ellos ya no presentaban signos vitales al momento de ser encontrados, según detalló la Semar en una actualización posterior.

Las autoridades informaron además que continuaron las labores de búsqueda para dar con las personas que permanecían dentro de la aeronave, mientras los equipos de emergencia trabajaban en condiciones complejas en la zona del accidente.

De acuerdo con el medio local Resist Times, el avión se dirigía al Aeropuerto Internacional Scholes cuando sufrió el siniestro, en un contexto marcado por la presencia de niebla, un factor que podría haber influido en la maniobra final, aunque aún no hay conclusiones oficiales.

La Oficina del Sheriff del condado de Galveston informó que distintas agencias de seguridad participaron en la atención del accidente, incluyendo equipos de buceo, unidades de investigación de la escena, drones y patrullas, bajo la coordinación del Departamento de Seguridad Pública de Texas.

Las autoridades locales solicitaron a la población civil evitar el área del siniestro para permitir el trabajo sin obstáculos de los equipos de rescate e investigación, dada la magnitud del operativo desplegado.

En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México expresó públicamente sus condolencias a los familiares y allegados de las víctimas, y confirmó que el consulado mexicano en Houston colabora en los trámites correspondientes.

La Semar anunció el inicio de una investigación para esclarecer las causas del accidente, en apoyo a las autoridades estadounidenses. Mientras avanzan las pericias técnicas, el caso pone nuevamente en foco los riesgos inherentes a las misiones aéreas humanitarias y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en operaciones internacionales.

Fuente: Infobae